Juárez: Polémica elección y voto cruzado

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Por Luis Javier Valero Flores

La sentencia de la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal (TEPJF), que ratificó el triunfo de Armando Cabada en la elección de Ayuntamiento de Juárez es una bomba política, cuyas repercusiones van más allá del 2021, año de la elección de gobernador en Chihuahua.

Claro está que aún resta esperar la resolución de la Sala Superior del mismo tribunal, en virtud de que Javier González Mocken ha decidido interponer el recurso de reconsideración, pero en la opinión de varios especialistas electorales no se ven posibilidades de que rectifiquen el fallo de los dos anteriores tribunales y menos con los tiempos encima, pues el TEPJF debe resolver a más tardar el domingo por la noche, a fin de dar tiempo a que el nuevo ayuntamiento tome posesión el lunes próximo.

Además del sentido de la sentencia, el otro aspecto interesante es que los magistrados federales resolvieron “que los errores de captura cometidos por integrantes de la asamblea municipal electoral de Ciudad Juárez, por los cuales se dio vista a la Fiscalía General del Estado de Chihuahua y a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales no afectaron a ningún partido político en específico” (nota de Estrada, R. Villalpando y J. G. Partida, La Jornada, 5/IX/18).

Con ese punto de vista, las “vistas” que se le dieron a la Fiscalía General del Estado y a la de delitos electorales de la PGR, quedaron sin validez por lo que los funcionarios de la Asamblea Municipal Electoral de Juárez no quedaron señalados de haber cometido irregularidad alguna.

Más allá de lo determinado por los tribunales, es claro que el proceso electoral por la alcaldía juarense estuvo plagado de numerosas irregularidades, la primera de las cuales tiene que ver con la falta de certidumbre del resultado y en la limpieza del proceso.

Para nadie enterado de la política en Juárez es desconocido el hecho de que en esa contienda se enfrentaron varios de los grupos políticos priistas de la frontera, y aún más allá, que resolvieron en fechas anteriores apoyar a uno u otro proyecto rumbo a la alcaldía.

Ese factor fue el principal para que el porcentaje de electores juarenses que votaron de manera “cruzada”, es decir, que no votaron uniformemente por alguno de los partidos, y esencialmente los votantes de Morena, creció exponencialmente frente al resto de las elecciones que se realizaron simultáneamente (diputados federales, diputados locales, senadores y síndico).

El resultado no fue solamente el tsunami lopezobradorista en Juárez, que los llevó a ganar la Presidencia de la República, las candidaturas al Senado, las cuatro diputaciones federales y las nueve diputaciones locales, además de la Sindicatura, sino que los candidatos independientes –todos ligados a Armando Cabada– quedaron en segundo lugar, mandando al resto de los partidos a los últimos lugares de la votación.

Esto es, su majestad el voto antisistémico en toda su plenitud, lo que evidenció claramente el perfil de la ciudadanía juarense.

Y cuando decimos antisistémico, podríamos expresarlo de mejor manera al decir que en realidad se refiere a quienes rechazan a los actuales partidos políticos, con la excepción de Morena, y sólo porque este partido postuló a Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de la República.

Si la votación por Cabada y por González Mocken estuvo tan pareja que al final la diferencia en favor del candidato de Morena fue menor a los 500 votos, deberemos de ubicar que el candidato independiente tiene las suficientes simpatías como para resistir el empuje de un candidato apoyado por ‘El Peje’, pero al que quizá le pesó su pasado más reciente, el de haber aparecido en la escena política al lado del excandidato priista al gobierno de Chihuahua, Enrique Serrano, y especialmente, por esta vía, al exgobernador César Duarte.

En Chihuahua capital ocurrió cosa semejante. Alrededor del 30 por ciento de quienes votaron por la panista Maru Campos, votaron por ‘El Peje’, y arrastró al resto de los candidatos, lo que explica los resultados de la capital, de modo muy parecido a la elección por la alcaldía de Juárez.

Miren si no: por López Obrador votaron 310 mil 400 juarenses, pero por los candidatos a senadores de Morena y aliados, 280 mil; a diputados federales, 245 mil; a síndico, 228 mil; a diputados locales, 216 mil y por González Mocken, alrededor de 176 mil, poco más de 134 mil votos menos que el candidato presidencial.

No mienten las cifras electorales, voto cruzado a más no poder.

Fuente: El Diario

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