La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, lleva un mes en el ojo del huracán. Tras el operativo en la Sierra Tarahumara en el que participaron cuatro extranjeros, dos de ellos agentes de la CIA que murieron después en un accidente en una carretera, las reacciones de la mandataria del PAN han sido erráticas y la han puesto contra las cuerdas. Es la figura política de oposición más mencionada en la conferencia mañanera de Claudia Sheinbaum, pues el oficialismo ha hecho pender sobre su cabeza la advertencia de un juicio político bajo el argumento de violar la Constitución, vulnerar la soberanía nacional y traicionar a la patria.
Campos, panista desde la adolescencia y gobernadora desde 2022, se ha convertido en la villana favorita de la 4T. Aparece este miércoles sonriente en un salón alquilado en un hotel de Ciudad de México, a donde hizo un viaje de 48 horas para dar varias entrevistas, entre ellas a EL PAÍS. La exdiputada no pierde la sonrisa mientras responde 29 preguntas, a veces con silencios, monosílabos o frases notoriamente ensayadas con su grupo de asesores.
Pregunta. ¿Usted autorizó la participación de agentes de Estados Unidos en el operativo de hace un mes?
Respuesta. Primero, no tenemos la certeza de que hubiese habido agentes norteamericanos. En segundo lugar, yo no operé, no gestioné, no autoricé y mucho menos tuve conocimiento de esas personas en territorio chihuahuense.
P. ¿La información que le dieron sus subordinados no le permite saber si participaron o no agentes de la CIA?
R. Hubo un comentario por parte de la Fiscalía del Estado cuando sucede el accidente, de que probablemente dos personas que iban en la camioneta que se desbarrancó eran estadounidenses. Fue lo único.
P. ¿Esa fue la primera vez que escuchó de ellos?
R. Y la última. Hasta que ya todo esto se politizó.
P. ¿Y solo se habló de dos agentes?
R. Días después me avisó el fiscal que parecía que eran cuatro estadounidenses, dos que habían caído al barranco en la camioneta y dos que iban en otra camioneta atrás.
P. ¿Usted informó a alguna autoridad federal sobre ese operativo?
R. No, la forma en la que se hace es que Fiscalía General del Estado pide apoyo a la Secretaría de la Defensa. Se coordina y se realiza el operativo. Así fue como sucedió y es de todos conocido que la Secretaría de la Defensa estaba participando. Se le pidió la colaboración al general que corresponde a la región 42 del estado de Chihuahua. Por la zona geográfica, le tocaba a la 42, que además es en la sierra, un territorio muy complicado, donde, por cierto, gobierna un alcalde de Morena al que nadie se le ha puesto al tiro nunca para hacer campaña; siempre gana solo.
P. ¿La Defensa sabía de la presencia de personal norteamericano?
R. Eso no lo puedo decir, está bajo investigación. Hay muchas versiones, pero preferiría esperar la investigación para saber si ellos sabían.