El poder de los primos Cervantes

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Por José Gil Olmos

En Los Pinos hay tres primos Cervantes que como buena familia política se cuidan unos a otros y se impulsan bajo la égida de su amigo Enrique Peña Nieto. Se trata de Alfredo Castillo Cervantes, Humberto Castillo Cervantes y Raúl Cervantes quien después de aspirar a ministro de la Suprema Corte de Justicia ahora estará al frente de la PGR.

Estos tres primos han caminando en los últimos años por los jardines de la casa presidencial cuidando sus propios intereses, agrupándose para hacer frente a sus adversarios políticos dentro y fuera del gobierno y, sobre todo, fortaleciéndose para asegurar su futuro una vez que Enrique Peña Nieto concluya su administración.

En las altas esferas de la política del PRI se les conoce como “Los Tres Cervantes” porque han hecho del lazo consanguíneo un frente político que les ha permitido mantenerse a pesar de todas las adversidades.

Humberto Castillejos Cervantes, como consejero jurídico de la Presidencia de la República es quizá el mejor apostado dentro de la residencia presidencial donde a diario ve a Peña Nieto y acuerda con él los asuntos más espinosos legalmente hablando.

Raúl Cervantes Andrade, senador y aspirante a ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ahora será el nuevo procurador General de la República en lugar de Arely Gómez quien pasará a ocupar la Secretaría de la Función Pública.

El más débil por todos sus errores es Alfredo Castillo, quien ha estado envuelto en diversos escándalos cubriendo los gazapos de su jefe, Enrique Peña Nieto, desde que era gobernador del Estado de México.

Humberto Castillejos Cervantes, por su parte, es el mejor posicionado en Los Pinos donde a últimas fechas se ha erigido como el consiglieri favorito del presidente Peña Nieto.
Castillejos es hijo del exsubprocurador de la República, Marcos Castillejos Escoba, académico de la UNAM que fue asesinado en 2008 frente a su despacho ubicado en la avenida Mazatlán 102, en la colonia Condesa de la Ciudad de México.

De acuerdo con la averiguación previa PGR/DF/SPE/3813/2008-07, el litigante ejecutado fue director de Reclusorios capitalino y suegro de Luis Cárdenas Palomino, director de Investigación de la AFI y uno de los hombres cercanos a Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública (SSP) en el sexenio de Calderón.

Cárdenas Palomino estuvo involucrado en el escándalo de la muerte de Enrique Salinas de Gortari ya que en las indagatorias realizadas por la Procuraduría del Estado de México acreditaron que días antes de ese asesinato el yerno de Castillejos habría hecho llamadas desde el celular de un funcionario de la PGR al hermano del expresidente Carlos Salinas de Gortari.

Humberto Castillejos y Alfredo Castillo son cercanos a Tomás Zerón, quien tuvo que renunciar a la Agencia de Investigación Criminal (AIC) acusado de sembrar las osamentas de uno de los estudiantes de la normal de Ayotzinapa en el río de Cocula. Los tres coincidieron en la PGR, la Secretaría de Seguridad Pública de los gobiernos panistas y, también la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) en el sexenio de Peña Nieto.

Cuando Zerón fue director general de la unidad de Análisis e información de la PGJEM, Alfredo Castillo Cervantes era el titular.

Recientemente, al momento en que Zerón renunció tras las imputaciones hechas en el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), inmediatamente fue nombrado secretario técnico del Consejo Nacional de Seguridad. Esta decisión protectora hizo que las miradas se dirigieran hacia la Consejería Jurídica de la Presidencia.

Raúl Cervantes Andrade, el tercer primo, nuevo titular de la PGR fortalece esta triada familiar que hoy es el grupo político más fuerte dentro de la residencia presidencial.

Desde el 2012, como senador de la República, Raúl Cervantes encabezó la discusión de una de las reformas más importantes del peñismo: la Energética. En el PRI fue representante jurídico, delegado, consejero político, coordinador de Asuntos Jurídicos del Comité Ejecutivo Nacional y secretario General Adjunto del Comité Ejecutivo Nacional.

Hasta 2005 estuvo casado con la empresaria Sonia Fuentes, heredera del Grupo Imperial Corporativo de Ciudad Juárez, uno de los más importantes del mercado de gas en América Latina. En la demanda de divorcio fue acusado de “abuso excesivo de violencia”.

A pesar de este antecedente, el año pasado buscó ser ministro de la Suprema Corte de Justicia, apoyado por sus primos Humberto Castillejos Cervantes y Alfredo Castillo Cervantes, pero fue desplazado por Eduardo Medina Mora.

Hoy será el nuevo titular de la PGR que está en vísperas de convertirse en Fiscalía General de la República, según un dictamen de reforma política del 2013, y podría quedarse en esta posición estratégica para cuidar al peñismo después del 2018 y también a sus otros dos primos.

Fuente: Proceso

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