Chinos presionan a EPN por un Cabo

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Inversionistas de China que promueven Cabo Dorado, en una zona protegida de Cabo Pumbo, Baja California, han hecho una petición al presidente Peña Nieto para que apoye este complejo hotelero, rechazo por habitantes de la zona y agrupaciones ecologistas

Los inversionistas chinos que promueven el proyecto Cabo Dorado, en Baja California Sur, en una zona que colinda con el Parque Nacional Cabo Pulmo, se han acercado al Presidente Enrique Peña Nieto para pedir su apoyo en la construcción de este complejo hotelero de 22 mil 500 habitaciones y que ha enfrentado la oposición de los habitantes de la zona por considerar que afectará al ecosistema.

Los representantes legales de la compañía La Rivera Desarrollos BCS —una asociación de la empresa china Beijing Sansong y la estadounidense Glorious Earth Group— enviaron el 12 de marzo una carta a Peña Nieto para informarle sobre el proyecto y le piden “su apoyo para llevarlo a buen éxito”.

La misiva, de la que el diario español El País obtuvo una copia, destaca la importancia del proyecto para la relación bilateral entre México y China y fue entregada al Presidente y a seis secretarios de Estado.

El proyecto Cabo Dorado fue presentado en marzo ante la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) por parte de la empresa La Ribera Desarrollos BCS para buscar la autorización para construir el complejo hotelero en un terreno de 3 mil 770 hectáreas, que además contaría con dos campos de golf, una aeropista, una planta de tratamiento de aguas residuales, un campus universitario y un centro deportivo de alto rendimiento. Este plan es muy similar al que en 2008 propuso la empresa Hansa Baja Investments —antigua propietaria de los terrenos— para construir otro complejo llamado Cabo Cortés pero que fue suspendido en 2012 por el ex Presidente Felipe Calderón Hinojosa, ante la presión y las protestas de las organizaciones y habitantes que se opusieron al proyecto.

Los predios donde se planea la construcción del complejo colindan con el Parque Nacional Cabo Pulmo, una zona protegida desde 1995 donde se encuentra el arrecife más antiguo (de unos 25 mil años) y vasto del Océano Pacífico (con 7 mil hectáreas). El área de construcción más cercana estaría a solo 7.5 kilómetros del arrecife de coral.

El pasado 7 de mayo, organizaciones ambientalistas exigieron al Gobierno mexicano cancelar el proyecto turístico, al considerar que afectará el ecosistema del Parque Marino Nacional Cabo Pulmo.

“El proyecto Cabo Dorado debe ser evitado a toda costa debido a la gran cantidad de impactos regionales que pondrían en riesgo la viabilidad ambiental y el bienestar de la población de la región a corto, mediano y largo plazo”, aseguraron en un comunicado.

La firma La Rivera Desarrollos BCS prevé invertir 3 mil 600 millones de dólares en la construcción de Cabo Dorado en el mismo lugar donde se llevaría a cabo el proyecto de Cabo Cortés, suspendido en 2012. También promete la creación de 18 mil empleos y un potencial de 110 millones de viajeros al año.

Amigos para la Conservación de Cabo Pulmo (ACCP), el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), Costa Salvaje y Greenpeace, entre otros, han destacado que el proyecto sería un asentamiento humano de 440 mil habitantes con una demanda de agua de 50 millones de metros cúbicos anuales, “lo que pondría en grave riesgo la seguridad hídrica” de Baja California Sur.

“Los cabopulmeños hemos carecido de agua potable desde hace varios años. De hecho el acuífero de Cabo Pulmo ya está sobreexplotado. Por ello no se nos hace justo que Cabo Dorado venga a ejercer más presión sobre este recurso”, dijo Judith Castro, habitante de Cabo Pulmo e integrante de ACCP.

Además, según estudios científicos citados por las ONGs, el proyecto afectaría la salud del sistema de arrecifes de Cabo Pulmo mediante el arrastre de contaminantes.

“El proyecto Cabo Dorado debe ser evitado a toda costa debido a la gran cantidad de impactos regionales que pondrían en riesgo la viabilidad ambiental y el bienestar de la población de la región a corto, mediano y largo plazo. Este proyecto contraviene el Programa de Ordenamiento Ecológico de Los Cabos y no es acorde con la realidad actual del municipio de Los Cabos”, señaló Alejandro Olivera Bonilla, coordinador de políticas públicas de Cemda en el noroeste.

El municipio de Los Cabos no cuenta con un relleno sanitario por lo que la descarga de desechos sólidos del complejo (unas 70 toneladas de basura) podría ser en tiraderos al aire libre. La Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad estima que estarían en riesgo 78 especies animales protegidas y dos especies de plantas podrían desaparecer (la zona recibe la migración temporal de ballenas y tortugas). Su estudio señala que las condiciones de las cuencas hídricas cercana a Cabo Pulmo son críticas y que en Baja California Sur han aumentado un 30 por ciento las zonas secas en los últimos años. “Las condiciones de sequía han sido calificadas entre severas y extremadamente severas”, expone el documento. Estarían en riesgo 78 especies animales protegidas y dos especies de plantas que podrían desaparecer

Cabildeo con Secretarías de Estado

Según el diario español, existe una relación de comunicaciones dentro de la Secretaría de Economía que “desvelan un importante interés por parte del gobierno mexicano para que la empresa china invierta en el proyecto, a pesar de que la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) aún no ha decidido si permite que el complejo turístico sea construido por su impacto ambiental en la región. Según un memorándum, antes de que la compañía china enviara la carta al presidente mexicano, representantes de ambos países se reunieron el 20 de enero en Pekín para discutir el tema”.

La información obtenida por el rotativo destaca que ante la petición de apoyo a Peña Nieto, la Secretaría de Economía pidió a su ProMéxico, la instancia encargada de promover la inversión extranjera en el país, que recomendó el pasado 2 de abril la construcción del complejo turístico.

Según comunicaciones de ProMéxico, citadas por El País, el ex Presidente mexicano Vicente Fox Quesada tiene interés en invertir en conjunto con la alianza chino-estadounidense.

El proyecto turístico ha sido promovido por el gobierno chino como un aspecto importante para impulsar y mejorar las relaciones comerciales entre México y China.

Fuente: Sin Embargo y El País

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