A prisión por corrupto, el opositor que tumbó a Dilma

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Eduardo Cunha, el líder político conservador que impulsó el proceso para destituir a la expresidenta Dilma Rousseff en 2016, fue condenado a más de 15 años de prisión.

Un juez federal en Brasil lo halló culpable este 31 de marzo de corrupción, lavado de dinero y el envío ilegal de fondos al extranjero, en conexión con una amplia investigación de sobornos en la paraestatal Petrobras.

Al dictar una de las sentencias más severas contra una figura política de alto rango brasileña en los últimos años, el juez dijo que Cunha violó sus “enormes” responsabilidades como legislador.

“No puede haber ofensa más seria que la traición de un mandato parlamentario y la confianza sagrada del pueblo para beneficio personal”, dijo el juez Sergio Moro, figura clave en la investigación y quien se ha vuelto una suerte de héroe para los brasileños.

Cunha es el político de más alto perfil condenado como parte de la Operación Lavajato (Autolavado), que indaga la corrupción en Petrobras y la cual ha sacudido al mundo político y empresarial de Brasil. Fue sentenciado por, entre otras cosas, haber recibido sobornos como parte de la adquisición de un campo petrolero por 35,5 millones de dólares en 2011.

La sentencia es un nuevo punto bajo para Cunha, quien hace apenas uno meses ejercía una enorme influencia como presidente de la Cámara Baja del congreso, donde orquestó y supervisó el proceso de juicio político a Rousseff, acusada de maquillar las cuentas públicas para esconder crecientes problemas económicos.

Cunha renunció en julio del año pasado por denuncias de que cobró hasta 40 millones de dólares en sobornos para él y sus aliados. Fue expulsado del congreso en septiembre, con lo que perdió formalmente su fuero, y arrestado el mes siguiente.

“Nunca ha habido una caída tan precipitosa”, dijo Maurício Santoro, politólogo y profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad del Estado de Río de Janeiro. “Pasó de ser uno de los políticos más poderosos en Brasil a esto”.

Cunha, quien se volvió reconocido por exponer sus puntos de vista conservadores cuando era comentarista de radio, también era una figura importante en el Partido del Movimiento Democrático Brasileño al que pertenece el presidente Michel Temer, vicepresidente que ascendió al cargo y cuyo gobierno está bajo asedio por acusaciones de corrupción contra ministros y la peor recesión en décadas.

Los abogados de Cunha dijeron que apelarán la decisión, pues el exlegislador acusa a Moro de ser imparcial y querer usarlo como un “trofeo”, aunque seguirá en prisión durante ese proceso.

La sentencia severa podría incentivar a otros políticos bajo investigación en el escándalo de Petrobras a buscar acuerdos de dilación. Estos han jugado un papel importante en Lavajato, pues ha surgido información que vincula a más políticos y empresarios.

Fuente: NYT

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