La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (Federal Communications Commission) abrió un nuevo frente político y mediático al ordenar a estaciones afiliadas de ABC revisar sus licencias de transmisión.
La decisión surge tras una escalada de tensiones entre el presidente Donald Trump y el conductor Jimmy Kimmel.
Reportes indican que funcionarios cercanos a la Casa Blanca presionaron luego de comentarios realizados por el presentador en su programa nocturno.
Especialistas en libertad de expresión han cuestionado la medida, argumentando que podría representar un uso político de organismos regulatorios.
La controversia podría derivar en una batalla legal entre el gobierno y The Walt Disney Company, propietaria de ABC.