Andrés Manuel López Beltrán recibió este jueves la notificación de que su visa estadounidense fue cancelada por instrucción de Marco Rubio, secretario del Departamento de Estado, y Christopher Landau, subsecretario de esa dependencia.
En respuesta, el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador publicó una carta dirigida al presidente Donald Trump en la que califica la decisión como un acto “politiquero y propagandístico” sin sustento legal ni prueba alguna en su contra.
En la misiva, López Beltrán sostiene que los funcionarios estadounidenses “no cuentan con ninguna prueba contra mi persona, acerca de algún acto inmoral o delictivo, porque siempre he guiado mi vida pública y privada con ideales, principios y honestidad infundidos por mis padres y practicados por convicción en mi quehacer político”.

La cancelación se suma a una lista de más de 50 políticos mexicanos —la mayoría de Morena— que han perdido su visa desde 2025. Entre los afectados figuran gobernadores como Marina del Pilar Ávila, de Baja California, Alfonso Durazo, de Sonora, así como alcaldes fronterizos y otros funcionarios. El Departamento de Estado no ha revelado las razones individuales de ninguna de las cancelaciones.
“Burda y perversa canallada”: López Beltrán arremete contra Rubio y Landau
En la carta, fechada este 13 de agosto en Teapa, Tabasco —el municipio que forma parte del distrito federal que López Beltrán busca representar en 2027—, el exdirigente acusa a Rubio y a Landau de actuar “como jefes de pandillas dedicados a espiar, acosar, intervenir y agraviar a otros países”. Describe la medida como un acto “al estilo hitleriano” y asegura que ninguno de los dos funcionarios cuenta con prueba alguna de acto inmoral o delictivo de su parte.
En la carta se consigna cómo el propio Landau se autodenomina “el quita visa”. López Beltrán señala que estos funcionarios reciben financiamiento de “vendedores de armas” y realizan lobbying “en beneficio de las mafias del poder económico de Estados Unidos, de gobiernos dictatoriales y de empresarios corruptos del extranjero”.

En el texto, asegura que no visitar Estados Unidos “en estos tiempos decadentes y lamentables de odio, racismo, drogadicción, desintegración familiar e inconformidad social” no le representa problema alguno. Dice que puede esperar circunstancias como las que existieron cuando gobernaron “Abraham Lincoln y Franklin Delano Roosevelt, esos gigantes de la libertad que trataron a México y a su pueblo con auténtica amistad y respeto a su soberanía”.
Un llamado a destituir a sus funcionarios
La carta concluye con dos preguntas directas al mandatario estadounidense. La primera: si estaba enterado de la cancelación. La segunda: si, de haberlo estado, no considera que se trata de “un acto prepotente” que demuestra —según escribió su padre recientemente— que Trump es “un gobernante en la actualidad, apático y distinto al que él conoció y trató”. La referencia implica que López Obrador también se pronunció sobre Trump en fecha reciente.
De no haber estado enterado, López Beltrán le plantea una tercera vía: que la cancelación responde únicamente a “una enfermiza fobia conservadora en contra de Morena y de sus dirigentes”. Ante ese escenario, le pide que destituya a Rubio y a Landau, a quienes acusa de “actuar como jefes de camarilla y no como hombres de Estado”.

El texto cierra con una advertencia sobre la relación bilateral: “La hipocresía no puede ser la doctrina que guíe el noble oficio de la política y menos cuando se trata de la relación entre pueblos amigos y naciones con decoro”.
López Beltrán dejó la Secretaría de Organización de Morena en mayo pasado para buscar una diputación federal por el Sexto Distrito Electoral de Tabasco, que abarca los municipios de Centro, Jalapa, Tacotalpa y Teapa.