Poco antes de su muerte, Colosio planteó a AMLO crear un nuevo partido

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Desde hace casi 25 años, Andrés Manuel López Obrador reveló, en su libro Entre la historia y la esperanza y en entrevista con Proceso, detalles de su reunión con Luis Donaldo Colosio, dos días antes de ser asesinado, en la que ambos coincidieron en la idea de formar “un gran partido que agrupe a todas las fuerzas progresistas del país”.

En entrevista con López Obrador, publicada en la edición 994 de este semanario, del 19 de noviembre de 1995, López Obrador dio detalles de su reunión con Colosio, que no se incluyeron en su libro, entre ellos que éste pretendía crear un nuevo partido político distinto al PRI, pero al modo de Plutarco Elías Calles, en 1929.

Su propuesta, en su momento, iba a ser analizada”, aclaró López Obrador sobre esa ida de Colosio, aunque aclaró que veía difícil acompañarla.

López Obrador, quien en 1995 era sólo líder en Tabasco sin ningún cargo y quien asumiría, hasta el año siguiente, 1996, la presidencia del Partido de la Revolución Democrática (PRD), expresó:

“Yo creo que en ese aspecto (de un nuevo partido) no íbamos a progresar, no íbamos a llegar a acuerdos. No lo digo en el libro, pero es lógico que nosotros no estamos interesados únicamente en la creación de un gran partido que agrupe a todas las fuerzas progresistas del país, que era un poco la idea de Colosio”.

Colosio, agregó López Obrador, se proponía convocar a organizaciones no gubernamentales para formar un partido. “Nosotros sí queremos ese agrupamiento, pero ya no como partido de Estado”.

Consideró que el PRD debía ser el eje de un nuevo agrupamiento de masas que tuviera como propuesta programática recuperar lo mejor de la historia de México. “En un escenario de mediano plazo, yo considero que el PRI va a desaparecer. Y las dos fuerzas opositoras, los dos partidos que van a quedar al final de cuentas, son el PRD y el PAN”.

En ese noviembre de 1995, López Obrador visualizaba que, a principios del próximo siglo, la correlación de fuerzas en el país se dividirá en dos grandes bloques:

Vamos a terminar, como lo ha sido en la historia del país, en dos grandes bloques, algo parecido a lo que fueron los liberales y los conservadores

El PRI, interpretaba, “se está derrumbando”, y el Partido Acción Nacional (PAN) representa la propuesta del conservadurismo:

“Tiene que haber un agrupamiento alternativo, que recoja lo mejor de nuestra historia popular”.

Por eso, añadía, “tenemos que unirnos quienes, en distintas trincheras, luchamos por la justicia, por la democracia, por la libertad. Necesitamos unificarnos varios partidos, una alianza amplia, pero no puede ser de ninguna manera un agrupamiento para mantener y perpetuar el mismo régimen de partido de Estado. Es decir, un agrupamiento progresista, pero con el distintivo de la democracia”.

–¿Después de la cena cambió su opinión respecto a Colosio? –le preguntó este reportero.

–El hecho de que nos buscara, que tuviera interés en platicar con nosotros, era una muestra de voluntad para relacionarnos de otra manera. Eso es algo importante.

–¿Tenía tamaños de presidente?

Tenía algo que yo no sé si sea una virtud o un defecto, pero que sin duda es algo de lo que estamos urgidos los mexicanos: era un hombre franco, abierto, norteño, bronco. En eso los que vivimos en el trópico o los que ejercemos la política en el trópico nos parecemos.

“Creo, incluso, que esa fue una característica de Colosio que lo llevó a la mira de sus asesinos”.

En su libro, editado por Grijalbo, López Obrador destacó también la cena que tuvo con Colosio, el 21 de marzo, en casa de Clara Jusidman, amiga común.

Colosio me buscó

“El me buscó, consulté al ingeniero Cárdenas y me autorizó verlo. Colosio llegó impecablemente vestido, con un traje azul. Venía de su casa, de tomarse fotografías y videos con su familia para la imagen de su campaña.

“En general la plática fue cordial. Me expresó su interés de buscar un acercamiento con el ingeniero Cárdenas y con el PRD nacional.

“Me preguntó sobre mi propuesta de empleo, la idea de abrir frentes de trabajo, con la construcción de viviendas y de obras y servicios públicos para reactivar rápido la economía en zonas con altos índices de desocupación.

“Luego de escucharme dijo, convencido, que había que regresar a Keynes. Yo le pregunté sobre su relación con Camacho. Me contestó que acababa de verlo, que habían limado asperezas, que el problema era entre Camacho y Salinas.

La entrevista se prolongó casi dos horas, nos despedimos, quedamos en volvernos a ver. El salió al día siguiente a su gira por Sonora y Baja California, de donde ya no regresó con vida.

“Desde mi perspectiva creo que Colosio pintó su raya antes de tiempo. Pero también considero que las circunstancias lo obligaron. El celo y el menosprecio a que estaba sometido por el férreo tutelaje de Salinas, el surgimiento del conflicto en Chiapas, las simpatías de la gente hacia los zapatistas, la condena popular al gobierno por las operaciones bélicas de los primeros días y el activismo de Camacho, habían eclipsado su campaña. Colosio ya no era noticia de primera plana. Además, él era norteño y tenía carácter.

“Por todo ello, tomó la iniciativa de actuar con luz propia y optó por un discurso político diferente al de Salinas, que lo acreditara ante la opinión pública. Sin embargo, esto precipitó su ruptura con los hombres de Los Pinos”.

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