Irán advierte que reanudar la guerra en Medio Oriente no beneficiaría a nadie tras un ataque menor de EE. UU.

El presidente iraní, Masud Pezeshkian, advirtió el martes que una reanudación de las hostilidades en Oriente Medio no beneficiaría a "nadie", luego de que Estados Unidos ejecutara un "ataque menor" contra una de sus islas el día anterior.
Donald Trump, presidente estadounidense, confirmó en una entrevista con Fox News que las fuerzas de su país atacaron una instalación antiaérea de Irán, construida en aproximadamente dos meses. "En cuanto estuvo terminada, la atacamos anoche muy bien", comentó Trump, describiendo la acción como un "ataque menor".
El Wall Street Journal indicó que el ataque tuvo lugar en la isla de Qeshm, situada en el estratégico estrecho de Ormuz, horas antes de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos.
Durante una reunión de gabinete destinada a buscar una salida al conflicto "mediante el diálogo", Pezeshkian agregó: "Nadie sacará provecho de esta guerra". También mencionó que el guía supremo había concedido al gobierno "poderes" para tratar en estas conversaciones "cuestiones que antes se consideraban tabú", sin ofrecer más detalles.
Según la agencia oficial IRNA, cinco explosiones se escucharon en Qeshm, donde también se observaron dos aviones. El viceministro iraní de Relaciones Exteriores, Kazem Qaribabadi, declaró que Teherán se reservaba el derecho de defensa.
El Comando Central estadounidense no respondió a solicitudes de comentarios.
Desde finales de febrero, Estados Unidos, con apoyo de Israel, ha lanzado una serie de ataques contra Irán, aunque sin haber alcanzado sus objetivos y con un conflicto estancado.
El bloqueo iraní del estrecho de Ormuz y ataques a infraestructuras petroleras en el Golfo han provocado un aumento en los precios del crudo.
El descontento por la guerra y la inflación resultante podrían impactar negativamente al partido republicano en las elecciones del martes.
Tras un alto al fuego en abril y un protocolo de acuerdo, los combates se reanudaron en julio, especialmente alrededor de Ormuz. A pesar de cierta calma desde septiembre, recientes reportes sugieren posible actividad militar conjunta de Israel y Estados Unidos tras sus elecciones.
No obstante, Irán informó el lunes que se llevan a cabo negociaciones indirectas "muy intensas" y Trump expresó que un acuerdo "podría producirse".
Catar, mediador, afirmó que "las dos partes siguen comprometidas con el proceso de negociación". El portavoz catarí, Majed al Ansari, dijo: "Mantenemos la esperanza de que aún haya una posibilidad de alcanzar un acuerdo".
Irán propuso acelerar la reapertura del estrecho de Ormuz a dos días, en lugar de siete, pero condicionó esta medida a que Washington finalice la guerra, descongele activos iraníes, levante sanciones petroleras y termine el bloqueo estadounidense de sus puertos.
Además, exige que Estados Unidos acepte "la nueva ruta acordada entre Irán y Omán para el tránsito por el estrecho de Ormuz".
Mohamad Baqer Qalibaf, principal negociador y presidente del Parlamento iraní, señaló: "La pelota está ahora en el campo de Estados Unidos para evitar la guerra".
Irán ha reiterado advertencias de represalias si EE. UU. reanuda el conflicto, como Trump ha insinuado.
Este martes, en el centro de Teherán, se instaló una pancarta gigante con la imagen de Trump y la frase: "Mataremos a Trump".





