Dos monjas dejan los hábitos y se casan en Italia

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Tienen 44 años. Será en la ciudad de Pinerolo, en el sur del Piamonte, por el régimen de uniones civiles, que incluye a los matrimonios entre homosexuales.

Por Julio Algañaraz

Con gran impacto en la opinión pública, se casan a la italiana, por el régimen de uniones civiles, que incluye a los matrimonios entre homosexuales, dos monjas, una de las cuales se llama Isabel, tiene 44 años, es doctora en filosofía y se ha pasado la vida haciendo el bien en las misiones católicas del mundo. Se sabe que es sudamericana, tal vez argentina. La ceremonia está prevista para mañana, pero algunos medios informaron que se había realizado hoy para evitar la presencia de la prensa, aunque no se ha podido confirmar aún.

Pero Isabel y su pareja, Federica, no quieren ser identificadas, al menos por ahora. El escenario es la ciudad de Pinerolo (de allí viene el nombre del club uruguayo Peñarol), en el sur del Piamonte, donde ambas se establecerán con el apoyo de la central obrera de izquierda CGIL y de numerosos amigos.

La ceremonia civil la celebra el alcalde de Pinerolo, Luca Salvai, que pertenece al movimiento 5 Estrellas de Beppe Grillo, en gran alza entre la opinión pública como alternativa antisistema. Pero hay también un oficio religioso a cargo del padre Franco Barbero, suspendido “a divinis” por el Vaticano precisamente porque ha celebrado numerosos casamientos religiosos entre homosexuales católicos.

Al padre Barbero, el diario de Turín “La Stampa”, propiedad de la Fiat, le preguntó: “¿Cómo nació su amor mutuo?”. “Lentamente, conociéndose, comprendiéndose, probando un sentimiento profundo.Será bello tenerlas aquí, en nuestra comunidad de diálogo y oración”, responde el cura en conflicto con las cumbres de la Iglesia. El padre Barbero se considera “un cura hasta la punta de los cabellos: hago el sacerdocio todo el día”.

Las monjas, que son ex monjas para el Vaticano, tienen la misma edad, 44 años. Isabel viene de la América del Sur y como en Italia posee solo un visto turístico, se están acelerando las prácticas. Cuando la unión con Federica se concrete mañana, podrá quedarse si problemas en Pinerolo.

El padre Barbero dice que “son dos personas bellas, con laureas universitarias importantes”. Tienen “una fe muy intensa y se conocieron tres años atrás: han reflexionado largamente y el camino fue atormentado”.

En el convento al que pertenecían hubo muchas críticas, pero el padre Barbero asegura que “otras monjas comprendieron la situación”. Al parecer el cura que oficiará mañana el rito religioso tiene en fila entre los matrimonios a celebrar entre homosexuales a varias parejas de monjas más. Este año, con el de Isabel y Federica, ya ha celebrado veinte ceremonias religiosas para fieles del mismo sexo.

Isabel y Federica quieren que su sueño valeroso sea reservado, han pedido el anonimato. “No es por pudor sino miedo a los prejuicios”, dijo Federica a “La Stampa”. “No nos interesa la celebridad, queremos vivir serenamente nuestro amor y encontrar un nuevo trabajo”.

Fuente: El Clarín

Isabel agregó que “salimos del convento pero no dejamos la Iglesia y no nos olvidamos de la fe”. Para llegar al día del matrimonio-unión civil, las dos debieron hacer todos los pasajes formales en el Vaticano, a fin de hacerse quitar los votos y dejar el velo. Federica es la que vive la situación personal más difícil, porque pertenece a un pequeño pueblo del sur de Italia. “No solo deberé decir a mi padre que no soy más monja sino que también estoy feliz por casarme con Isabel”.

Fuente: El Clarín

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