Celebra AMLO arreglo final en el fallido aeropuerto de Texcoco

0

Con los pagos que se realizaron el viernes a empresas que tenían contratos asociados a la frustrada construcción del aeropuerto de Texcoco, prácticamente se finiquitó la cancelación de una obra que hubiera implicado pagarla todo el sexenio e inaugurarla en 2024, declaró el presidente Andrés Manuel López Obrador. Estimó entonces que el costo total del cambio de decisión para construir la nueva terminal aérea en la Base Militar de Santa Lucía ascenderá a 200 mil millones de pesos.

El jefe del Ejecutivo celebró que se destraben aspectos asociados al nuevo aeropuerto, precisando que la construcción en Santa Lucía implicará invertir 70 mil millones de pesos y el resto se trata de recursos destinados a finiquitar los compromisos de Texcoco.

Esto le dio pauta para un nuevo recordatorio de que la obstinación por construirlo en un terreno que se hunde era por los billuyos, el negociovinculado a millonarios proyectos inmobiliarios que se desarrollarían con el actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Pero se canceló. Y eso no fue fácil, porque si ya tenían armado el negocio, llovieron amparos, resaltó también.

Durante su gira de supervisión a los hospitales rurales, ante la comunidad médica del IMSS en esta localidad, explicó cómo se restructurará el sistema de salud, medida que, dijo, corregirá las prácticas del pasado, pues tan sólo en Oaxaca se heredaron 54 hospitales inconclusos. Estos cambios se darán en cuatro ejes: mejoramiento de la infraestructura; garantizar suministro de medicamentos; incrementar la formación de personal médico y basificar al personal del sector.

En este contexto, López Obrador anunció la designación de cuatro funcionarios, quienes van a coordinar las acciones. Dos de ellos se desempeñaban hasta hace unas semanas como parte de la Ayudantía que brinda protección y apoyo al mandatario. Se trata del médico Alejandro Calderón Alipi, quien tendrá a su cargo el abastecimiento de medicinas en los hospitales públicos, y del ingeniero Carlos Sánchez Meneses, cuya labor será coordinar las tareas para el mejoramiento de la infraestructura de salud.

También designó a Víctor Lamoyi para encabezar el proceso de regularización del personal que labora por honorarios o como eventual, al tiempo que Alejandro Svarch Pérez asumirá la coordinación nacional médica. En estos cuatro funcionarios recaerá gran parte de las responsabilidades de la restructuración del sistema de salud.

Luego, en Jáltipan, el presidente se explayó en los cambios que se avecinan para recomponer el sistema de salud y de ese modo revertir las inercias que se padecen. Desgraciadamente acabaron la Secretaría de Salud. ¿Saben cuántos hospitales manejaba la Secretaría de Salud? Siete, todos en la Ciudad de México. ¿Qué hacía la secretaría? Nada. La dejaron como un florero, de adorno, denunció.

Por ello, anunció, la restructura se apuntalará en el IMSS, una institución ya consolidada que resistió el vendaval del neoliberalismo. Mencionó que las modificaciones en este sector no pasan sólo por el presupuesto, también implican un cambio de actitud del personal médico: que estemos dispuestos a servir a los demás, esto tiene que ver mucho con el humanismo.

El mandatario también destacó que el combate a la corrupción en torno al robo de combustible ha rendido frutos, pues de 800 pipas diarias de gasolina que eran hurtadas por los huachicoleros, ahora el ilícito se ha reducido a 40 pipas, esto quiere decir que la incidencia de ese delito descendió 95 por ciento en lo que va de este gobierno.

Expuso que en las anteriores administraciones no sólo se enteraban del hurto del combustible, sino que también lo toleraban. Tan se enteraban que lo tenían hasta contabilizado. La Secretaría de Hacienda ya lo descontaba de los ingresos, ¿y cuánto significó esto de robo el año pasado?, 65 mil millones de pesos.

Sostuvo que en Pemex se permitía, en la Torre de Pemex, en el piso tres había todo un sistema moderno de monitoreo para conocer la presión de los ductos, y ahí se sabía cuándo había tomas clandestinas y estaban ordeñando los ductos, y sonaba la alarma, pero podía estar sonando todo el día, o sonaba que estaba en el norte y se iban para el sur a buscar la toma clandestina.

Aunque el tema central era la salud en las comunidades rurales, el mandatario aprovechó este segundo día de gira por el sureste para anunciar un nuevo paso en la construcción de la refinería de Dos Bocas, Tabasco. Se entregaron los contratos a las empresas para su construcción. Y ahí vamos avanzando.

En poblaciones del istmo de Tehuantepec para supervisar los hospitales rurales, el Presidente aprovechó su encuentro con la comunidad médica para equiparar ambas obras y subrayar que el proyecto en esta región es el mejor. Se trata de modernizar los puertos de Coatzacoalcos y Salina Cruz y adecuar la vía férrea entre ambos puntos para crear un corredor estratégico que detone el desarrollo económico de su población.

Fuente: La Jornada

Comments are closed.