Carta de Lazos a Osvaldo Rodríguez

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Carta abierta a Osvaldo Rodríguez Borunda, propietario de El Diario de Juárez

Por este conducto, le hago saber públicamente que lo hago responsable de cualquier agresión o daño a mi persona o a algún miembro de mi familia, después de las amenazas que usted me lanzó, a raíz de la discusión entre usted y yo, ocurrida luego de nuestra reunión celebrada en el edificio de su periódico el pasado miércoles 12 de junio pasado.

Le recuerdo que, esta reunión, fue solicitada por iniciativa mía, para expresarle personalmente mi molestia y rechazo al trato insolente y majadero de usted hacia mí, derivado de nuestras abismales diferencias de concebir el periodismo.

Debo reconocer aquí, sin embargo, que después de casi ocho años de aquel febrero del 2005 en que usted me mandó llamar para participar en la página editorial como cartonista, el resultado ha sido de muchas satisfacciones y aprendizaje. Cosa que agradezco.

Como puede usted ver, yo tengo muy claro el significado de la gratitud, a diferencia de usted, que ve con desprecio a quienes han construido con su talento y profesionalismo el éxito y el prestigio del periódico.

Es inaudito que, como ave carroñera, se refiera a una persona ya fallecida como Elías Montañez Alvarado, de la forma en que lo hizo, cuando todos sabemos que fue justamente en la época de Elías y su equipo, cuando el periódico alcanzó notoriedad y reconocimiento social, mismo que ahora usted dilapida con sus mezquindades.

Entiendo su ira, porque supongo que no está usted acostumbrado a que alguien se atreva a contradecirlo, o a protestar por alguna actitud suya, por más injusta y arbitraria que ésta sea. Lo lamento, no es mi caso.

“No se atreva a golpearme en otros medios, o por Internet porque, a lo mejor no lo mato, pero sí le pongo unos chingadazos en el hocico”. Esas fueron sus palabras textuales, proferidas por cierto, en presencia de su subdirector editorial, presente en la reunión.

Por mi parte le reitero, señor Rodríguez; si no me calló estando dentro de su periódico, menos me va a callar fuera de él. Usted no gobierna mi voluntad.

Usted me coloca el calificativo grosero de ser un cartonista “golpeador”. Lo rechazo categóricamente. Siempre he sostenido que es un desperdicio utilizar un espacio editorial para hacer chistes bobos e inocuos. Esa no es la función del cartón político. La crítica social combinada con el sarcasmo y el humor es la esencia de nuestro trabajo.

No somos los chistositos o bufones de la página editorial. Usted se equivoca. Tenemos una opinión propia que expresar.

¿Cómo se atreve usted a calificarme de golpeador? ¿Con qué calidad moral?

Su desfachatez y cinismo no tiene límites, señor Rodríguez. Después del lamentable episodio suscitado entre usted y Federico de la Vega, en el que usted se dedicó a golpearlo con saña a través de una alevosa campaña periodística contra él y su familia, en los que se dio usted vuelo lanzándole toda clase de insultos y acusaciones, en una clara vendetta de su parte porque de la Vega, ejerciendo su legitimo derecho, le retiró el acuerdo comercial con su periódico.

Toda la comunidad fuimos testigos de la manera tan grotesca y vergonzosa que tuvo usted que tragarse sus palabras en un extenso trabajo publicado en su propio periódico, en el que se deshizo en elogios hacia Federico de la Vega. Exactamente todo lo contrario a lo que antes había afirmado.

“El empresario licorero, el magnate que es corresponsable de la inseguridad pública y los accidentes viales por causa del desmedido consumo de alcohol en la ciudad, el hombre que ejerce la pena de muerte de facto en sus tiendas”, entre otros epítetos, desaparecieron como por arte de magia para dar paso al “ciudadano ejemplar, filántropo, principal impulsor de la cultura y el deporte”.

Curiosamente, después de su bochornosa genuflexión ahora vemos, no sin sorpresa, la reanudación comercial con Grupo de la Vega.

Usted me espetó, iracundo; “No me falte al respeto, Lazos”. Nunca fue ni será esa mi intención. No hace falta; usted se falta al respeto a sí mismo.

Usted me reclama porque, en el cartón que despertó su enojo, reproduje las declaraciones de Vicente Fox con respecto a la legalización de la mariguana, en el sentido de su disposición para cultivarla y su sugerencia de expenderla en las tiendas Oxxo. Sobra decir que ese fue un tema destacado en la prensa nacional e incluso, revisando los cartones políticos, casi todos se ocuparon de él.

Pero usted lo que no me perdona es que haya mencionado a los Oxxo porque, “¿cómo es posible que esté golpeando a una casa comercial patrocinadora del periódico?”. “Si ya tuve un problema con los Del Rio, no voy a tener otro con los Oxxo por su culpa”.

Usted, señor Rodríguez, que afirma que yo no soy lector, sino un simple “golpeador”, ignoraba la declaración completa de Fox, dando por hecho que la cita de los Oxxo fue una iniciativa irresponsable de mi parte. Obviamente, cuando le demostré su equivocación, usted no fue capaz de aceptar la injusticia y se sostuvo en su postura. Evidentemente, la humildad tampoco es una de sus virtudes.

Finalmente, que sirva la presente carta abierta, para manifestar con toda franqueza que sus amenazas sí me inquietan y me preocupan sobre todo por mi familia, pero no me amedrentan.

Mi dignidad, que es lo más valioso que tengo, sigue intacta. ¿Puede usted decir lo mismo?

Atentamente:

Félix Manuel Lazos Ibarra

Fuente: Norte de Juárez

Aquí puede leerse la respuesta de Osvaldo Rodriguez Borunda en Facebook

http://hilodirecto.com.mx/osvaldo-responde-a-la-carta-de-lazos/

2 Comments

  1. Luis Cardona on

    Un abrazo mi querido Lazos. Describes perfectamente la labor de un caricaturista. Me gusta que ante la injusticia, muestres el temor normal hacia una amenaza, pero a la vez sientas el coraje que la dignidad obliga. Estoy contigo hermano.