Tras la descomunal derrota, el PAN enfrenta el reto de su reconstrucción

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La sesión ordinaria del Consejo Nacional se celebrará este sábado y domingo, en el Auditorio Manuel Gómez Morin, de la sede nacional del PAN. Ahí se analizará el pasado proceso electoral y también arrancará el proceso de renovación de la dirigencia nacional.

La elección del 1 de julio tiene descontentos a panistas y no es para menos: No llegará a Los Pinos en 2018, volverá a ser minoría en el Congreso de la Unión y sólo ganó tres de nueve gobiernos estatales en juego.

Por Sugeyry Gándara /SinEmbargo

El Partido Acción Nacional (PAN) celebra este sábado su Sesión Ordinaria del Consejo Nacional y llega con los peores resultados electorales en más de dos décadas.

En este evento hará su reaparición en un acto partidista de Ricardo Anaya Cortés y se esperan duras críticas contra él y sus aliados, entre ellos el hoy líder nacional Damián Zepeda, por los resultados de la coalición “Por México Al Frente”, con el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC).

La Sesión Ordinaria del Consejo Nacional se celebrará este 11 y 12 de agosto, en el Auditorio Manuel Gómez Morin, de la sede nacional del PAN.

Se analizará el pasado proceso electoral y ahí también arrancará el proceso de renovación de la dirigencia nacional. Para ello, se propondrá la integración de la Comisión Organizadora Nacional de la Elección del Comité Ejecutivo Nacional, que será la encargada de llevar a cabo el proceso de renovación de la dirigencia nacional.

Con la sesión de Consejo Nacional se da inicio al proceso de renovación de la dirigencia nacional que, se estima, se llevará a cabo entre octubre y noviembre.

La elección del 1 de julio tiene descontentos a panistas y no es para menos: No llegará a Los Pinos en 2018, volverá a ser minoría en el Congreso de la Unión y sólo ganó tres de nueve gobiernos estatales en juego (un rendimiento parecido al de 2015, cuando el blanquiazul obtuvo dos de nueve gubernaturas).

El candidato panista quedó en segundo lugar con el 22.49 por ciento de los votos (que equivale a 10 millones 249 mil 705 sufragios a favor). Este es el menor resultado obtenido por un candidato presidencial panista, desde que Diego Fernández de Cevallos, en 1994, perdió las elecciones en contra del priista Ernesto Zedillo Ponce de León. El “Jefe Diego”, obtuvo entonces el 25.92 por ciento de los sufragios emitidos ese año (o 9 millones 146 mil 841 votos).

Cinco ex gobernadores panistas, bloque por la reconstrucción del partido. Foto: Especial

Un sexenio después de la derrota de Fernández de Cevallos, Acción Nacionalganó la Presidencia de la República con Vicente Fox Quesada, quien obtuvo el 42.5 por ciento de las votaciones (15 millones 989 mil 636 votos). Y en 2006, el PAN logró mantenerse en el Ejecutivo federal con Felipe Calderón Hinojosa, que a pesar de llegar con poca legitimidad y bajo sospecha de fraude electoral, venció con el 35.89 por ciento (14 millones 916 mil 927 votos).

En 2012, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) regresó a Los Pinos en la figura de Enrique Peña Nieto. Durante los comicios presidenciales de ese año, la abanderada panista Josefina Vázquez Mota amasó el 25.39 por ciento de las votaciones emitidas (12 millones 732 mil 630 votos).

Son varios los panistas lo que ya levantaron la voz para dirigir el PAN. Analistas coinciden que al PAN le urge reconciliarse y el nuevo dirigente debe de tener perfil para lograrlo. Pero antes, de la elección de su nuevo líder nacional, el partido albiazul deberá enfrentar un dilema: irse a una competencia abierta a la militancia o modificar el método. Algunos integrantes del albiazul consideran que una contienda interna bajo las reglas y condiciones electorales actuales junto a la crisis que enfrentan podrían hundir más a esta institución política.

ANAYA DEBE AGRADECER: CORRAL 

Javier Corral Jurado, Gobernador de Chihuahua, llamó al ex candidato presidencial Ricardo Anaya y a su grupo a desprenderse de la dirigencia de Acción Nacional para lograr una verdadera reconstrucción del partido y como un acto de retribución hacía a los liderazgos y militantes panistas que respaldaron su candidatura y la coalición Por México al Frente, pese a no estar de acuerdo.

El Jefe del ejecutivo chihuahuense que Anaya, Damián Zepeda, Marko Cortés Mendoza y Santiago Creel Miranda deben de contribuir a la reconstitución del PAN y ayudar -desistiendo de contender por la renovación de la dirigencia- en la construcción de un acuerdo de unidad para elegir a un nuevo líder nacional que permita el mayor escenario de unidad, reflexión profunda y que facilite “la reforma más atrevida que el PAN haya pensado en las ultimas décadas”.

“Ahora le toca a Ricardo Anaya responder a la generosidad con la que muchos militantes lo tratamos y le ofrecimos nuestro apoyo. Ahora él tiene que poner la parte que le toca en la reconstrucción del partido y lo primero que tienen que hacer es contribuir en un liderazgo de calidad y no en un guardián de sus intereses de grupo, o de sus objetivos personales”, declaró en entrevista con SinEmbargo.

Corral Jurado apercibió que el proceso de reflexión del PAN sobre los resultados tras la pasada elección aún es deficiente, inmaduro, todavía en el fragor de la batalla interna por las candidaturas, y muy cercano al descalabro que se llevaron los panistas tras la derrota.

“Ojalá que no nos pase lo que nos ha pasado en el último proceso: donde no quisimos entrarle enserio a reflexionar, revisar y procesar el significado de la derrota electoral. Nos fuimos como si no hubiera pasado nada”, alertó.

Anaya y Corral, apoyo ayer y exigencias hoy. Foto: Cuartoscuro

En el PAN, expuso, aún hay una batalla interna entre grupos, todavía no hay sosiego. Además, coincidió en que es necesario una Reforma que restituya al PAN dos aspectos fundamentales: la democracia interna y una agenda ciudadana de defensa de las libertades.

Aunque Gobernador señaló que la candidatura de Ricardo Anaya le costó caro al partido, también sostuvo que el precio de esa factura “ya sé pagó” con la derrota y que los panistas deben superarlo y enfocarse en las áreas de oportunidad.

El mandatario considera que tras el fracaso el PAN ahora tiene “una gran oportunidad de reconstrucción para colocarse en la agenda de la sociedad civil organizada” .

De acuerdo a lo que propone el chihuahuense, el PAN debe concentrarse los siguientes seis años en la recuperación, el fortalecimiento y no pensar, ni enfocar los esfuerzos en las siguientes elecciones locales e intermedias federales.

“Pienso en un proceso de reconstitución del PAN, no para tratar de ganar el año que entra la siguiente elección sino un proceso que coloque, en este momento, los valores de la recuperación del PAN por encima de la elección local siguiente, y la federal intermedia […] Por supuesto que tendremos que acudir a buscar ganar pero no volver a supeditar lo inmediato por lo el largo plazo”, comentó.

Advirtió que si no se prioriza una verdadera reconstrucción, la hegemonía política de Morena y unipersonal de Andrés Manuel López Obrador se postrará por un largo tiempo en el país porque “Morena no es un movimiento nada más, sino una estructura articulada en muchas tradiciones del modelo priista […], más de PRM que de PRI, porque Morena es más PRM que PRI”, explicó el albiazul.

Para Corral Jurado, el próximo líder nacional panista debe ser un perfil que pueda conciliar, colocar una mirada de unidad en el partido; que anime, modere y conduzca la reflexión; que sea un moderador y a la vez animador de la reforma interna. Pero, sobre todo, que esté libre de presiones políticas de grupos internos.

“Tenemos que buscar a un personaje blindado. Con una trayectoria personal, de integridad, que no sea vulnerable a presiones, ni sujeto de chantajes por la propia trayectoria política con la que haya conseguido posiciones [cargos populares]”, apunta.

Para el panista es imperativo que el próximo dirigente tenga -además de decencia política, hon
radez e inteligencia- la claridad ideológica y doctrinal. Que se concentre en la recuperación partidista y que no sea el gerente o administrador de los gobernadores panistas frente a López Obrador.

“Como nunca necesitamos volver a una capacidad intelectual, y alguien que se coloque a defender al partido por sobre los intereses, pero que coloque siempre el valor de la recuperación del PAN como el objetivo más importante y no quien le va la agenda a los Gobernares. […] El PAN no puede ser el instrumento de negociación de los gobernadores, porque eso fue uno de los elementos que distorsionó que el PAN cumpliera con su objetivo y su esencia”, concluyó.

Fuente: SinEmbargo

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