Federales, a la caza de Mario Marín por tortura a Lydia Cacho

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Luego de que  se difundiera este fin de semana que una magistrada federal ordenó la aprehensión del ex Gobernador  priista de Puebla, Mario Marín y del empresario Kamel Nacif, por la presunta comisión de delito de tortura en agravio de la periodista Lydia Cacho, fuentes federales confirmaron las órdenes de aprehensión.

Van tras el “gober precioso” y Kamel Nacif por tortura a Lydia Cacho

Asimismo se dio a conocer que la Policía Federal Ministerial  ya se encuentra tras el rastro del ex Mandatario poblano y los demás presuntos implicados.

Cabe mencionar que el día de ayer el equipo de campaña del candidato Alberto Jiménez Merino, señaló que los militantes del PRI no tenían conocimiento de que existiera la orden de aprehensión y consideraron que se trataba de un rumor generado por el nerviosismo ante las próximas elecciones.

Por otra parte, fuentes federales dieron a conocer que el delito de tortura, en este caso consignado bajo el anterior sistema de justicia penal mixto, es de naturaleza grave, motivo por el que los prófugos no podrán suspender la aprehensión con un amparo y tampoco tendrán derecho a libertad provisional, en caso de ser detenidos y procesados.

Fue en los últimos días del sexenio de Enrique Peña Nieto, que la entonces PGR solicitó la aprehensión de al menos cinco supuestos involucrados en los hechos de tortura de la periodista, no obstante el 27 de noviembre  Gerardo Vázquez Morales, Juez Segundo de Distrito en Quintana Roo, negó las órdenes de aprehensión de Marín, Nacif, Karam y Sánchez, dentro de la causa penal 26/2018.

A pesar de ello, sí ordenó la captura de Alejandro Rocha Laureano, agente de la Policía de Puebla, quien fue detenido el 4 de diciembre en la capital de dicha entidad.

Rocha fue uno de los aprehensores de Cacho en 2005 y también uno de los responsables de trasladar a la periodista desde Cancún a Puebla por tierra, trayecto en el que se habrían cometido parte de las torturas psicológicas y amenazas de violación sexual.

Cabe recordar que Luydia Cacho fue detenida por una orden de captura derivada de una denuncia de Kamel Nacif, por delitos de difamación y calumnia, derivado de la publicación del libro “Los demonios del Edén”, donde se refieren fiestas donde pervertían a menores de edad.

Tras su detención, se difundieron públicamente conversaciones telefónicas entre Marín y Nacif, en las que celebraban el “escarmiento” que habían dado a la periodista. Sin embargo las conversaciones fueron declaradas ilegales en 2007 por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al haber sido obtenidas sin orden judicial de por medio.

Fuente: Revolución 3.0

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