El Manuscrito encontrado en Accra

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Paulo Coelho: “Distinguir realidad y ficción no solo es difícil para el escritor, sino para cualquiera. Vivimos bajo un bombardeo de informaciones que creemos ser verdad cuando muchas veces pueden ser ficción. El manuscrito encontrado en Accra está basado en valores, y los valores nunca son ficción. Trascienden los tiempos”.

Escrito en circunstancias especiales, se habla ya de que éste puede ser el libro más extraordinario de uno de los autores vivos más importantes del mundo. Es un auténtico tratado de vida, entrelazado con el sabor de un manuscrito antiguo, llegado a nosotros después de siglos.

Paulo cuenta la historia de un manuscrito fechado en el año 1307 de la Era Cristiana, encontrado por un arqueólogo inglés en 1974, cerca de Nag Hammadi, en el Alto Egipto. En aquella región habían sido descubiertos, cerca de 30 años antes, los célebres Manuscritos de Nag Hammadi, también conocidos como Evangelios Apócrifos, ya que no se encuentran en la Biblia tal y como hoy la conocemos.

Impresionado con el nuevo hallazgo, el arqueólogo Sir Walter Wilkinson lo encaminó al Departamento de Antigüedades del Museo del Cairo, y fue informado que había por lo menos 155 copias de dicho documento circulando en el mundo, tres de las cuales pertenecían al museo. Después de rastrear su origen a la ciudad de Accra, fuera del territorio egipcio, el arqueólogo recibió el permiso del gobierno para llevarlo a Inglaterra.

Escrito en árabe, hebreo y latín, el pergamino encontrado por Sir Wilkinson contiene el relato de un encuentro entre un sabio griego conocido como el Copta y el pueblo de Jerusalén, en vísperas de la invasión de la ciudad por los cruzados, el 14 de julio de 1099. La reunión del Copta con cristianos, judíos y musulmanes trae más dudas que certezas. Él no le dice al pueblo qué hacer ante la inminente derrota, ni tiene fórmulas listas para quien desea prepararse para el combate. En vez de eso, insta a los hombres y mujeres de la ciudad a buscar la sabiduría existente en su vida cotidiana, forjada a partir de los desafíos y dificultades que tienen que enfrentar. El verdadero conocimiento, piensa, está en los amores vividos, en las pérdidas sufridas, en los momentos de crisis y de gloria y en la convivencia diaria con la inevitabilidad de la muerte. El libro trata entonces sobre temas tan importantes como sencillos, tan trascendentes como cotidianos, tan humanos que constituyen un continuum de vida que se prolonga a través de todos los tiempos: derrota y fracaso, sexo y amor, lealtad, belleza, soledad, elegancia, miedo al cambio, unión y separación, elegancia, éxito, trabajo, milagros.

En el Prefacio y Salutación del nuevo libro, Paulo Coelho cuenta que conoció al hijo de Sir Wilkinson en la Navidad de 1982, en Porthmadog, en el País de Gales: “Recuerdo que mencionó el pergamino encontrado por su padre, pero ninguno de los dos le dio mucha importancia al asunto. El día 30 de noviembre de 2011, recibí una copia del texto al que él se había referido en nuestro primer encuentro. Este libro es la transcripción del manuscrito encontrado en Accra.”

¿Realidad o ficción? Es la pregunta que intriga al lector desde la primera línea del libro. Quien la responde es el propio Paulo Coelho: “Distinguir realidad y ficción no solo es difícil para el escritor, sino para cualquiera. Vivimos bajo un bombardeo de informaciones que creemos ser verdad cuando muchas veces pueden ser ficción. El manuscrito encontrado en Accra está basado en valores, y los valores nunca son ficción. Trascienden los tiempos”.

El manuscrito encontrado en Accra es una invitación a reflexionar sobre nuestros principios y nuestra humanidad y, al término de la lectura, queda una pregunta que el lector debe responder: ¿Cuáles son los valores que quedan después de que todo ha sido destruido?

¿Realidad o ficción? Es la pregunta que intriga al lector desde la primera línea del libro. Quien la responde es el propio Paulo Coelho: “Distinguir realidad y ficción no solo es difícil para el escritor, sino para cualquiera. Vivimos bajo un bombardeo de informaciones que creemos ser verdad cuando muchas veces pueden ser ficción. El manuscrito encontrado en Accra está basado en valores, y los valores nunca son ficción. Trascienden los tiempos”.

El manuscrito encontrado en Accra es una invitación a reflexionar sobre nuestros principios y nuestra humanidad y, al término de la lectura, queda una pregunta que el lector debe responder:

¿Cuáles son los valores que quedan después de que todo ha sido destruido?

Fuente: Pronto.com.ar

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