Morena defiende ley de pagos digitales ante críticas por el futuro del efectivo

La nueva Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos sigue generando controversia después de su aprobación en el Senado el 20 de octubre. Ignacio Mier, coordinador de Morena en la Cámara alta, defendió la reforma y rechazó que signifique la desaparición inmediata del dinero en efectivo en mercados, tiendas de barrio y otros establecimientos de consumo cotidiano.
El legislador sostuvo que el objetivo central es ampliar el uso de medios electrónicos y dificultar las operaciones de lavado de dinero. También presentó la digitalización como una vía para facilitar la incorporación de más personas a los servicios financieros, especialmente en comunidades y sectores que hoy tienen menos acceso a ellos.
La legislación contempla que las autoridades acepten pagos electrónicos en trámites y servicios. Además, concede a la Secretaría de Hacienda facultades para definir actividades y sectores estratégicos en los que los medios digitales podrían llegar a ser obligatorios, bajo disposiciones y periodos de transición. Ese alcance es uno de los puntos que alimentan las críticas sobre el impacto de la medida en ciudadanos y pequeños negocios.
Mier insistió en que la norma no pretende impedir que una persona pague en efectivo sus compras ordinarias. La discusión, sin embargo, no se limita a la permanencia de los billetes y monedas: también incluye el acceso a cuentas y dispositivos, la conectividad en zonas rurales, las comisiones y la protección de los datos financieros.
La aprobación legislativa no equivale por sí sola a que todas las operaciones deban realizarse digitalmente desde ahora. La aplicación concreta dependerá de la promulgación, las disposiciones correspondientes y los sectores que determinen las autoridades. El debate muestra la tensión entre el propósito de ampliar la trazabilidad de los pagos y la necesidad de no excluir a quienes todavía dependen del efectivo.





