Toman padres el cuartel de Iguala

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La advertencia por parte de los progenitores es que no abandonarán el lugar hasta que sus hijos sean presentados; en tanto, los militares la sentencian que serán retirados.

“Mátenme como lo hicieron con nuestros hijos, cobardes”, lanzó una afligida madre durante una protesta realizada por familiares de los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa frente al cuartel del 27 Batallón de Infantería, con sede en esta ciudad.

Con rabia y dolor mezclados, gritaron los padres: “Asesinos, entreguen a nuestros hijos”. El sentimiento fue respaldado por estudiantes universitarios que los acompañaron, procedentes de la Ciudad de México y el abogado del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, Vidulfo Rosales Sierra.

Madre cuartel

Ante la afrenta, decenas de soldados y policías federales con equipo antimotín permanecieron apostados sobre una barda de la base castrense y no intervinieron, pues la manifestación fue pacífica.

Cerca de las 13:00 horas de este jueves, el contingente de manifestantes arribó al acceso principal del cuartel militar, ubicado en la parte oriente del Periférico de esta ciudad colapsada por la narcoviolencia.

La base militar está frente a la plaza comercial Tamarindos, uno de los negocios del exalcalde de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, acusado por el gobierno federal de ser el autor intelectual del ataque y desaparición de los 43 normalistas el pasado 26 y 27 de septiembre.

Durante más de dos horas, los padres de familia y estudiantes solidarios bloquearon la entrada principal del cuartel, mientras que un grupo de soldados desarmados formaron una valla humana para impedirles el acceso. Ninguno se movió mientras los deudos reprochaban la criminal indolencia que asumió el Ejército frente a la campaña de exterminio de los estudiantes normalistas.

La imagen del padre de Felipe Arnulfo Rosa, uno de los estudiantes desaparecidos, sintetizó el dolor y la indignación de las víctimas:

El indígena que sólo habla su lengua materna, permaneció de pie portando el retrato de su hijo de 20 años que aspiraba ser profesor rural. Así se quedó, en silencio, sin un sólo insulto a las autoridades castrenses, pero con el rostro desencajado, la mirada perdida y el dolor apretado que lleva por dentro.

Una mujer advirtió que si los padres de los normalistas desaparecidos no van a estar con sus hijos en esta Navidad, el gobierno tampoco va a tener paz.

“Hasta que nos entreguen a nuestros hijos, vamos a estar tranquilos”, clamaron los padres quienes, a casi tres meses de la masacre de Iguala, siguen firmes en su exigencia de justicia, castigo a los culpables y la presentación con vida de sus hijos.

“No tenemos miedo porque el gobierno nos arrancó el corazón”, soltó otro padre, mientras que el resto de los manifestantes gritaba: “¡Fuera Peña, fuera Peña!”.

Los manifestantes se retiraron del cuartel cerca de las 16:00 horas, pero anunciaron que este viernes realizarán otra protesta para seguir con la exigencia de justicia por el caso Ayotzinapa.

Fuente: Proceso

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