Incautan en aeropuerto de Chihuahua 28 kilos de totoaba en hielera

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En el mercado negro, la totoaba alcanza hasta 80 mil dólares el kilo. Ayer, la Policía Federal localizó 28 dentro de una hielera en el Aeropuerto Internacional de Chihuahua.

Un tesoro dentro una hielera: cerca de 2 millones 240 mil dólares, a precios de mercado negro. Eso es lo que encontró la Policía Federal en el Aeropuerto Internacional de Chihuahua. A través de su cuenta en Twitter, la dependencia informó que 28 kilos de totoaba fueron localizados como parte de revisiones aleatorias en una empresa de paquetería en la terminal aérea.

En el mercado negro, el kilo de vejiga natatoria seca, llamada “buche”, puede valer entre 20 mil y 80 mil dólares. La demanda de buches proviene de su uso como un opulento negocio o regalo de bodas en China, además de que es una valiosa inversión. Utilizadas como ingrediente en sopas, las vejigas natatorias tienen supuestamente beneficios medicinales y son consideradas todo un manjar.

En México, la estructura criminal que opera el tráfico de totoaba en San Felipe está conformada con alrededor de 80 integrantes de manera directa o indirecta. Entre éstos personajes, de acuerdo con información de cuerpos policíacos y militares, hay agentes municipales, ministeriales, funcionarios y más de 50 pescadores que diariamente extraen cientos de ejemplares endémicos para su venta ilegal al extranjero.

HASTA 80 MIL DÓLARES EL KILO

La vejiga natatoria de un pez en peligro de extinción, que solamente se captura en México, produce decenas de miles de dólares en los mercados negros de China, donde los traficantes de ambos países promueven este comercio ilegal.

El comercio internacional de este gran pez, una especie de roncador llamado totoaba, está prohibido, pero suele ser cazado ilegalmente en el Golfo de California, según un informe de Elephant Action League (EAL), un observatorio sin ánimo de lucro de los crímenes contra la vida silvestre.

Se cree que tres criminales en México están detrás del comercio de totoaba, un pez muy apetecido en Asia por su bolsa de aire, o vejiga natatoria. Ellos encuentran cazadores ilegales en San Felipe y Santa Clara, dos pueblos de pescadores, y luego llevan las vejigas de pescado crudas a ciudades como Tijuana y Mexicali, donde los comerciantes chinos se encargan de secarlas, procesarlas y finalmente contrabandearlas al sur de China.

El kilo de vejiga natatoria seca, llamada “buche”, puede valer entre 20 mil y 80 mil dólares en el mercado negro. La demanda de buches proviene de su uso como un opulento negocio o regalo de bodas en China, además de que es una valiosa inversión. Utilizadas como ingrediente en sopas, las vejigas natatorias tienen supuestamente beneficios medicinales y son consideradas todo un manjar.

Una operación en diciembre pasado, llevada a cabo por funcionarios de aduanas chinos, permitió la incautación de 444 kilos de buches de totoaba secos, que se cree valen cerca de 26 millones de dólares,lo que evidencia lo asombrosamente grande y lucrativo de este comercio ilegal de vida silvestre.

EL CÁRTEL DEL MAR

La estructura criminal que opera el tráfico de totoaba en San Felipe está conformada con alrededor de 80 integrantes de manera directa o indirecta. Entre éstos personajes, de acuerdo con información de cuerpos policíacos y militares, hay agentes municipales, ministeriales, funcionarios y más de 50 pescadores que diariamente extraen cientos de ejemplares endémicos para su venta ilegal al extranjero.

A raíz de detenciones y trabajos del Grupo de Coordinación e Inteligencia Militar en Baja California, se definió a 79 operadores relacionados con el tráfico de totoaba en San Felipe, los cuales reciben enormes dividendos gracias a la venta del “buche”, cuyo costo ronda entre 4 mil y 8 mil dólares por pieza en México.

Documentos de las áreas de inteligencia –obtenidos por ZETA– detallan el organigrama encabezado por Óscar Parra Aispuro, “El Parra” o “El Tekolín”, y su socio, José Luis García Ruiz, “La Yegua”, como una organización de gran tamaño donde trabajan diariamente 57 pescadores, además de diez policías municipales, seis ministeriales, funcionarios, ex funcionarios y grupos armados.

En un día normal, un pescador puede retirar del mar hasta 12 piezas de totoaba, mismas que son compradas por la agrupación y vendidas normalmente a mercados extranjeros, donde su valor crece de manera exponencial.

Por su parte, Sunshine Rodríguez Peña, ex presidente de la Federación de Cooperativas Ribereñas de San Felipe -quien en noviembre de 2017 fue detenido y señalado por el Gobierno Federal como integrante de la operación de tráfico de totoaba-, afirmó que dicho pez no debe ser considerado una especie endémica, así lo establecen estudios del Instituto Nacional de Pesca (Inapesca): hubo una recuperación en la población de este ejemplar, lo que generaría condiciones para la pesca deportiva.

Fuente: SinEmbargo/InSight Crime/Zeta

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