Encuentran muerto al sacerdote desaparecido en Michoacán

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El cuerpo del párroco de Janamuato, Michoacán, José Alfredo López Guillén, reportado desaparecido desde el pasado lunes, fue localizado esta madrugada en un paraje denominado Las Guayabas sobre la carretera Puruándiro-Zináparo.

El cadáver habría sido encontrado alrededor de la 1:30 de la madrugada de este domingo, sin embargo, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) informó que el hallazgo fue desde la noche de ayer.

La PGJE informó en un comunicado que el sacerdote presentaba impactos de bala en el estómago y estaba envuelto en una cobija.

Detalló que con los resultados de la necropsia se pudo determinar que el cuerpo tenía una rigidez cadavérica de aproximadamente 120 horas, relativas a cinco días.

La noticia también fue confirmada por el Arzobispo de Morelia, Alberto Suárez Inda, durante la misa dominical, por lo que  se espera sea en las próximas horas la Iglesia Católica lo haga público a través de sus medios de comunicación.

La Arquidiócesis lamentó la violencia e inseguridad en Michoacán y expresó su expectativa de que “las autoridades esclarezcan este crimen”.

El sacerdote José Alfredo López fue visto por última vez la noche del lunes 19 de septiembre, cuando acudió a un establecimiento donde solicitó que le enviaran cuatro raciones de alimentos, mismas que le fueron entregadas personalmente en la parroquia después de las 21:30 horas.

Asimismo, se determinó que el mismo lunes 19, a través de un mensaje, el párroco le indicó a una trabajadora encargada de prepararle sus alimentos, que al día siguiente –es decir, el martes 20- no se presentara a prepararle el almuerzo.

El martes 20 el sacerdote no estuvo en la parroquia, de acuerdo con lo manifestado por su secretaria, quien aseveró que pensó que el cura estaba con su familia. Para el miércoles 21, al ver que López Guillén seguía sin presentarse, avisó a un encargado de la parroquia para que avisara a los familiares de Alfredo López.

Los familiares acudieron a la casa parroquial de Janamuato, cuyos accesos estaban cerradas con cadenas y candados, por lo que llamaron a un cerrajero. Al ingresar al inmueble se percataron de que había ropa y algunos objetos en el piso. Posteriormente se dieron cuenta de que no estaban dos vehículos del sacerdote: un automóvil Jetta modelo reciente y una camioneta Tornado, la cual, según el empleado que le llevó los alimentos, no se encontraba desde el pasado lunes.

De acuerdo con testimonios de empleados, vecinos y familiares, el sacerdote no mostró una conducta sospechosa en los días previos a su desaparición. Además, ninguna persona recibió alguna llamada relacionada con petición de dinero a cambio de su libertad.

El arzobispo de Morelia, cardenal Alberto Suárez Inda, denunció públicamente el 22 de septiembre en un video publicado en YouTube el secuestro del sacerdote.

Suárez Inda lamentó la desaparición del religioso y recordó el reciente asesinato de dos sacerdotes en Papantla, Veracruz.

El Gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo, dijo el jueves en entrevista con Radio Fórmula que “la única referencia adicional es que el lunes el párroco se encontraba con un joven de aproximadamente 16 años de edad, mandaron traer comida, tortas, refrescos y algunas cosas ahí de consumo, y después de eso ya no se volvió a saber de ellos”.

El pasado martes, un día después de la desaparición del sacerdote, elementos de tránsito de dicho municipio hallaron volcado en la carretera Zacapu-Quiroga un vehículo de la marca Volkswagen, tipo Jetta, color blanco, con placas de circulación del estado de Guanajuato. La PGJE corroboró que era propiedad del religioso, por lo que personal de la Unidad Especializada en la Escena del Crimen realizó las actuaciones correspondientes.

El viernes, la agencia de noticias Quadratín difundió unas imágenes en las que se supuestamente se veía en el lobby de un hotel al sacerdote acompañado de un menor de edad.

De acuerdo con la información difundida por la agencia, el sacerdote se habría registrado en el hotel desde el domingo 18 de septiembre. Las imágenes fueron captadas el martes y según el reporte, las dos personas dejaron el hospedaje esa misma tarde.

Este día, horas antes de darse a conocer el asesinato del párroco, familiares del menor aseguraron que no se trataba de José Alfredo López, sino de Salvador Lemus y su hijo.

“Es muy triste todo lo que está pasando, lo que no se me hace justo que los periódicos den información falsa. Las personas que captaron en video saliendo del hotel no es el padre desaparecido, es el padre de mis hijos, la criatura es mi hijo, no se vale”, publicó en su cuenta de Facebook Liliana Arriaga, quien aseguró que está divorciada de Salvador Lemus, pero que este acude a Puruándiro y se hospeda en dicho hotel para ver a su hijo.

Fuente: SinEmbargo

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