El show de Padrés

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Por Sanjuana Martínez

Bien dicen que la realidad supera a la ficción. La entrega pactada del ex gobernador panista de Sonora, Guillermo Padres Elías, es toda una novela con melodrama y comedia incluidas.

Después de los 28 amparos que Padrés promovió para evadir la acción de la justicia, resulta inaceptable y cómico que los panistas intenten convertir a su corrupto ex Gobernador, en un héroe.

Para refrescar la memoria a quienes aún lo defienden y a quienes desconocen el alcance de las tropelías y crímenes del panista, hagamos un recuento.

Ante todo, lo más sucio y francamente vergonzoso es que Padrés Elías envió al extranjero nada más y nada menos que 8.8 millones de dólares ( 134 millones de pesos al tipo de cambio de 2015) de origen desconocido, lo cuál, quiere decir que esa cantidad se inscribe bajo el concepto de “lavado de dinero”.

Para enmascarar las operaciones se buscó como casi todos los políticos corruptos, unos prestanombres y qué mejor que sus propios familiares para dirigir sus “empresas fantasma”. De tal manera, que esos dineros sucios no fueron reportados a la Secretaria de Hacienda, por tanto, cometió otro delito: defraudación fiscal.

Es por eso que no sorprende el encarcelamiento de su hijo, Guillermo Padrés Dagnino, acusado de delincuencia organizada y operaciones fraudulentas con dinero de procedencia ilícita por un total de 178 millones de pesos.

Su mamá, Ivete Dagnino, esposa del ex Gobernador panista dice que su hijito es inocente. Claro, qué va a decir la señora que se ha beneficiado de las corruptelas de ambos, gastándose el dinero malhabido.

Ella los defiende a capa y espada y coloca a su marido en un niño de héroe por haberse entregado. Sus declaraciones son tan surrealistas que vale la pena repasarlas: “Mi marido, un hombre de bien que va y la dice a México, aquí estoy. ¿Y qué le hacen? Le quitan a su hijo. Lo quieren doblar […]. Mi hijo es un hombre íntegro que su pecado es ser hijo del ex Gobernador”.

¿Un hombre de bien?, por favor señora Dagnino, seamos serios. Un hombre de bien, es decir, un hombre decente no roba a manos llenas ni desfalca las finanzas públicas de Sonora. Un hombre de bien tampoco es sospechoso de cometer cinco delitos, tres de los cuales son por lavado de dinero, uno por delincuencia organizada y otro más por defraudación fiscal equiparada.

Un hombre de bien, señora Dagnino, no se roba 178 millones de pesos del erario estatal, ni mueve otros 312 millones de pesos de un origen oscuro, ilícito, pues.

La señora dice su hijo es un “hombre íntegro”. Vamos a ver, Guillermo es acusado de desviar recursos y de participar en hechos fraudulentos como las “licitaciones a modo” que hizo su papa para adquirir contratos por 260 millones de pesos a empresas propiedad de los familiares del ex gobernador, entre ellos, su honorable hijito Guillermo, quien se dedicó a fondear las cuentas bancarias de las empresas fantasmas para simular operaciones y ocultar el origen del dinero. Además, el muchacho recibió entre 2009 y 2014 depósitos por casi 1 millón y medio de pesos.

Al joven Padrés hay que reconocerle su talento para la ingeniería financiera fraudulenta porque era socio de una de las empresas fantasma para triangular el dinero ilícito entre México, Estados Unidos y Holanda y así ocultar los 178 millones de pesos y lavarlos.

Por otra parte, dice el honesto líder nacional del PAN, Ricardo Anaya, el que tiene a su familia viviendo a todo lujo en Atlanta, que Padres tiene el respaldo de su partido, ya que sigue siendo militante a pesar de que ahora despacha desde el Reclusorio Sur.

Seguramente las manos limpias del PAN están muy orgullosas de las fechorías de Padrés, no solo los cinco delitos que se le imputan, sino los 450 caballos pura sangre valuados en más de 100 millones de pesos, que el ex Gobernador se compró por puro caprichito. Y también, estarán orgullosos de que los caballitos sean puro contrabando ya que la empresa que los importó, Comercializadora VyA de Nogales, S.A. de C.V. se le olvidó declarar ante la Aduana de México el valor real de los animales y los valuó en tan solo mil 800 dólares.

El espectáculo del apoyo panista a Padrés es francamente escandaloso. Seguramente también estarán orgullosos de esas 21 propiedades entre ranchos, casas y terrenos que el ex gobernador fue acumulado durante su sexenio, en particular las caballerizas adquiridas por Padrés y su esposa la señora Dagnino que ahora se da golpes de pecho fingiendo no saber nada.

Y no termina aquí, el ex Gobernador además tenía todo un entramado de 16 empresas ligadas a sus familiares, colaboradores, amigos y compadres.

Para aderezar el show de Padrés, los panistas acordaron que la entrega fuera espectacular, primero anunciado en una estación de radio y luego valientemente acudiendo de manera “voluntaria” a declarar ante el juzgado.

Para añadir más elementos a esta tragicomedia, habría que señalar al abogado de Padres, otro conocido comediante, el ex procurador Antonio Lozano Gracia, quien protagonizó en el sexenio de Ernesto Zedillo las historias de “La Paca” y El Encanto con calacas incluidas. Para su vergüenza, ahora se dedica oficialmente a defender gobernadores corruptos y no a simular que los detiene.

La más grave de todo lo anterior, es que los panistas con problemas de ceguera, nos sigan vendiendo a Padrés como un héroe.

Así es México de surrealista, un país donde ser Gobernador es sinónimo de corrupción e impunidad. ¿O usted conoce a algún gobernador decente?

Fuente: SinEmbargo

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