El obispo emérito Onésimo Cepeda busca diputación en Edomex

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El partido Fuerza por México en el estado de Mèxico anunció r registrará al obispo retirado de Ecatepec, Onésimo Cepeda Silva, como su precandidato a la diputación local por el distrito 21, con sede en este municipio. En 2012, el entonces papa Benedicto XVI le quitó la Diócesis de Ecatepec al obispo Cepeda debido a su vida mundana, a sus múltiples escándalos y a las denuncias que lo señalaban de ser un defraudador sin escrúpulos.

El Obispo emérito de Ecatepec, Onésimo Cepeda, anunció hoy sus aspiraciones políticas arropado por Fuerza Por México. Lo hizo con una frase que pasará a la historia: “¿Ustedes se preguntarán que por qué acepto yo ser candidato? Estoy harto de tanto pendejo que gobierna”.

En medio de la polémica, Onésimo busca llegar al Congreso del Estado de México. Quiere una diputación por el Distrito 21 en la entidad gobernada por Alfredo del Mazo Maza.

“¿Ustedes se preguntarán que por qué acepto yo ser candidato? La primera porque quiero a México; y la fundamental porque estoy harto de tanto pendejo que gobierna y que se sienta en curules por todos lados. Yo creo que México merece algo mejor”, dijo Cepeda durante una conferencia de prensa en la Ciudad de México.

“Desgraciadamente todos son ratas y todos roban algo, yo espero no robar nada”, añadió el polémico personaje.

Onésimo Cepeda. Foto: Cuartoscuro.

En mayo de 2012, de manera abrupta, el entonces Papa Benedicto XVI le quitó la Diócesis de Ecatepec al obispo Cepeda debido, según las fuentes de El Vaticano citadas entonces, a su vida mundana, a sus múltiples escándalos y a las denuncias que lo señalaban de ser un defraudador sin escrúpulos. Todos estos hechos dañaban la imagen de la Iglesia católica en México desde hacía años.

El especialista Bernardo Barranco comentó entonces para SinEmbargo: “Fue muy violenta y muy atípica la manera en que se le quitó la diócesis de Ecatepec a Onésimo Cepeda. El Vaticano no guardó las formas. Se ve que ya tenía prisa por sacarlo de la jugada. El mismo Onésimo no se esperaba este golpe fulminante. En sus expectativas estaba el haberse quedado un par de años más al frente de la Diócesis”.

–¿A qué atribuye este duro revés contra Onésimo? –se le preguntó al maestro Barranco.

–Creo que la razón principal son los escándalos en que siempre anda metido, los cuales dañan la imagen del Episcopado mexicano. Él último de ellos es la denuncia penal en que se le acusó de obtener fraudulentamente una multimillonaria colección de arte, aparte de otros líos financieros que trae en su calidad de empresario –expuso el especialista.

“Onésimo siempre llevó una vida mundana y frívola; en su juventud fue rockero, torero, parrandero y corredor de bolsa. Luego se metió al sacerdocio, donde siempre procuró colocarse al lado de los poderosos. Es un obispo cortesano obsesionado enfermizamente por el poder, el dinero y los reflectores. Su estilo bravucón choca con las formas sedosas del Vaticano, que ya no le tuvo más paciencia y le aceptó rápidamente su renuncia”, agregó.

Barranco se refirió también a la denuncia por “fraude procesal” que, en octubre de 2008, interpuso contra el obispo la empresa Arthinia Internacional bajo el cargo de falsificar un pagaré por 130 millones de dólares, maniobra que le permitió cobrarse con una valiosa colección de obras pictóricas propiedad de Arthinia.

Se trata de 44 obras de pintores muy cotizados en el mercado del arte, como Francisco de Goya, Amedeo Modigliani, Pablo Picasso, Marc Chagall, Joaquín Sorolla, Diego Rivera, Rufino Tamayo, José Clemente Orozco y otros.

En noviembre de 2010, Arthinia obtuvo un amparo que obligaba a la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) a solicitar una orden de aprehensión contra el prelado. Sin embargo, en junio de 2011 el Octavo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Distrito Federal echó abajo ese amparo y libró a Cepeda de ir a la cárcel.

Fuente: SinEmbargo

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