Con EPN y Calderón se pagaron 6 mil millones en equipo espía

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La Unidad de Inteligencia Financiera anunció que se entregará a la Fiscalía General de la República (FGR) la información relacionada con las contrataciones vinculadas con el caso Pegasus. Santiago Nieto expuso que para la operación de actividades de espionaje en los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, se establecieron contratos a sobre precio para beneficiar a la operadora del sistema de escuchas por montos de 5 mil 915 millones de pesos. La UIF detectó contratos desde Genaro Gacía Luna a Tomás Zerón.

Nieto Castillo, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), dijo esta mañana que el espionaje con equipo y software sofisticados empezaron con Felipe Calderón Hinojosa y continuaron con Enrique Peña Nieto, y que también se registraron compras de gobiernos como el de Veracruz y el del Estado de México.

Detrás de la empresa israelí NSO, desarrolladora del software Pegasus utilizado para espiar a 15 mil personas en el país, operó una red de transferencias financieras a través de empresas fachada, que se extendieron a Israel, Italia y Estados Unidos.

Desde Palacio Nacional, Nieto Castillo presentó una amplia investigación de la Unidad que apunta a que al menos dos empresas recibieron recursos públicos y los transfirieron a cuentas en el extranjero, mayoritariamente en Israel y Estados Unidos. Y dijo que por orden del presidente Andrés Manuel López Obrador la información recabada en diversas instituciones de la actual administración, será entregada a la Fiscalía General de la República (FGR) y el Sistema de Administración Tributaria (SAT).

Primero, señaló que “Grupo Tech Bull es una empresa con características de fachada”, la cual fue constituida por Balam Seguridad Privada S.A. de C.V. y que “contrató durante el año 2014, con la Procuraduría General de la República, particularmente con el licenciado Tomás Zerón de Lucio, director en jefe de la Agencia de Investigación Criminal, el software Pegasus, el malware Pegasus, para efecto de espionaje telefónico“.

“Este es un contrato de 32 millones de dólares, desarrollado por la empresa israelí NSO Group, a quien terminó transfiriéndole los recursos. Cabe señalar que no es el primer caso que se tiene reportado en México de adquisición de malware. El primer caso se remonta a la administración de Felipe Calderón y tiene que ver con la contratación que Genaro García Luna hizo de las empresas de los señores Weinberg para poder contratar el software de NiceTrack”, reveló el funcionario.

En conferencia de prensa, explicó que las contrataciones con la serie de empresas vinculadas a Grupo Tech Bull y Balam Seguridad Privada se remontan en México al año 2012, también durante la administración de Felipe Calderón.

https://twitter.com/SinLinea_Mx/status/1417837762258956290

“Grupo Tech Bull es una empresa con poco tiempo de constitución que empieza a recibir fuertes montos de recursos provenientes de cuentas concentradoras del Gobierno federal, a partir de empresas reconocidas en el ramo se seguridad”, indicó Santiago Nieto.

Nieto describió que alrededor de los contratos que firmó Tomas Zerón -hoy escondido en Israel, pues pesa sobre él una orden de extradición de la autoridad mexicana-, con la empresa israelí NSO se desplegó una amplia operación financiera, cuyos recursos del pago con recursos del gobierno mexicano, recalaron en cuentas de esa corporación en Israel, Italia y Estados Unidos.

Así participaron empresas fachada como KBH Track, y Balam Seguridad, y detrás de ellas Proyectos y Diseños MCE, Grupo Comercial Micra, Constructora del Centro Bajío y Coordinadora de Imagen y Servicios Estratégicos.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró además que las operaciones de espionaje se fueron incrementando en los gobiernos de México a partir de Carlos Salinas de Gortari y hasta la fecha. “Era una práctica que se llevaba a cabo no sólo desde el Gobierno federal, sino también desde los estados”, afirmó.

El mandatario expuso que el espionaje tiene que ver “con el antiguo régimen, fue un distintivo del régimen neoliberal. Que bueno que se ventile este asunto porque fue un gran negocio de las empresas y de los funcionarios.”

El tabasqueño recordó que en su etapa de opositor, allá por 1990 se reunió con el secretario de Gobernación, Fernando Gutiérrez Barrios en su oficina de Bucareli. Observó una fuente de agua, escuchó música y vio -también- una caseta telefónica blindada, para evitar la intercepción de las llamadas de aquel.

Y entonces dijo con ironía, hay que desarrollar una tecnología “para que no puedan escuchar”.

Fuente: SinEmbargo/ La Jornada

 

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