Angélica Aragón reivindica a Isabel de Moctezuma

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Angélica Aragón busca la balanza en los textos teatralizados y “establecer un equilibrio entre las voces, porque la mayor parte de los historiadores cuentan las anécdotas desde el punto de vista exclusivamente de los conquistadores en una visión europeizante, eurocéntrica, maniquea”.

Por Roberto Ponce

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Isabel y Hernando es la crónica apasionada de la hija predilecta del emperador Moctezuma II, encarnada por Angélica Aragón, y de Hernán Cortés, actuado por Roberto D’Amico. La pieza escrita hace tres décadas para la primera actriz reivindica la voz de aquella princesa con quien el ambicioso conquistador tuvo una hija. Son dos CD grabados por la Fonoteca Nacional, un video en vivo de la obra captado por la Universidad Autónoma de Nuevo León, y una edición gratuita con la dramaturgia que publica esta institución educativa, más la evocación de Angélica Aragón a 500 años de la caída mexica.

Si la Malinche ha robado el imaginario femenino prehispánico, la figura de Isabel de Moctezuma, hija de Moctezuma II, surge como el último baluarte del antiguo Anáhuac cuya voz reivindican, a 500 años de la caída mexica, los actores Angélica Aragón y Roberto D’Amico en el CD Isabel y Hernando.

Se trata de un álbum doble sonoro de reciente aparición que desde 2019 impulsó Pável Granados, director de la Fonoteca Nacional. A su vez, Canal 53 de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) grabó otra presentación en vivo de los diálogos en escena por Aragón y D’Amico, así como la música (ver vía Facebook: SecretariaCulturaMx/videos/208528381085623/ y Canal53uanl/videos/542287576960126/).

La primera actriz Angélica Aragón dice entusiasta a este semanario:

“Isabel simboliza el último bastión de los mexicas. Testiga y luchadora en la conquista, la hija de Moctezuma Xocoyotzin se llamaba Ichcaxóchitl Tecuichpo, princesa Flor de algodón, apodada en diminutivo náhuatl de cariño Ixapeltzin (Isabelita) por haberla bautizado como la reina de Castilla. Nació en 1509 y fue la última princesa del Anáhuac. La casaron con su tío Cuitláhuac y luego con Cuauhtémoc (colgado en 1525). Cortés abusaba de ella y tuvieron una hija, Leonor. Tras la catástrofe mexica, ella abogó mucho ante los frailes evangelizadores por los niños para que no les quitaran su lengua.”

Creó el convento de la Orden de San Agustín en la Ciudad de México, que devino en la Biblioteca Nacional, y además “abogó por hacer un hospital para mujeres y niños, es una precursora de los derechos humanos dentro de un contexto totalmente impositivo, ella cavó un hueco menos opresivo para educar a la infancia de su pueblo apenas se impuso la Nueva España. Isabel comenzó a allanar el camino para las mujeres que estamos ahora disfrutando por lo menos la posibilidad de hablar de libertad de género, de salario, del derecho a una vida sin violencia. Todo ello se vino gestando desde entonces”.

También, la UANL distribuye gratuitamente entre sus estudiantes el libro de Isabel y Hernando, textos pulidos por ambos actores siguiendo la dramaturgia original que allá por 1990 escribió para Angélica Aragón el veracruzano Hugo Argüelles (su trilogía colonial La dama de la luna roja, La ronda de la hechizada y Águila Real: Isabel Moctezuma se publicó en Plaza y Valdés, 1992). Escribe Rodrigo Martínez Baracs, historiador miembro de la Academia Mexicana de la Lengua en las notas del álbum doble:

Hace tiempo, Angélica Aragón y Roberto D’Amico comenzaron a estudiar la conquista de México a partir de la obra Águila Real del dramaturgo Hugo Argüelles (1932-2003), representada en 1991 bajo la dirección de la maestra Maricela Lara. Esta obra dio cuerpo y significado a la desgarradora muerte mística de doña Isabel Moctezuma, hija del emperador Moctezuma II, también llamada Ichcaxóchitl (Flor de Algodón), Tecuichpo (Princesa) y Tonan Ixapeltzin (Nuestra Madre Isabelita).

Desde entonces los dos actores no han dejado de hacerle adaptaciones y montajes. Por ejemplo, en mayo de 2019 lo escenificaron con gran elenco en las Jornadas Alarconianas de Taxco, bajo la dirección de Maricela Lara, quien recibió un homenaje por su cumpleaños 93. Aragón misma hizo traducciones para escenificarla en Los Ángeles y Nueva York. Prosigue Martínez Baracs:

Estos discos nos ofrecen un espectáculo original, cuya primera parte, “Relatos de Vida”, se refiere a episodios previos al encuentro en Tenochtitlan. En la segunda, “Confrontación”, entramos de lleno en el conflicto esencial, protagonizado por el conquistador español extremeño y guadalupano Hernando Cortés, y la última reina mexica doña Isabel Moctezuma…

Angélica Aragón busca la balanza en los textos teatralizados y “establecer un equilibrio entre las voces, porque la mayor parte de los historiadores cuentan las anécdotas desde el punto de vista exclusivamente de los conquistadores en una visión europeizante, eurocéntrica, maniquea”.

Nada se inventa, nada es novelado. Parte de la historia se basa en el estudio de José Luis Martínez, Hernán Cortés (FCE, 1990). El subtítulo del álbum es: “Crónica apasionada de Isabel Moctezuma y Hernán Cortés. La última estela luminosa con brillo propio en el firmamento azteca, frente a la ambición arrolladora del conquistador español”.

Flor áurea bajo el fango

El primer CD de Isabel y Hernando se llama “Relatos de vida”.

Los dos protagonistas alternan diálogos, comenzando con “Coatítzal, encarnación de la verdad transparente” por Isabel (Aragón), y “El mar, la gran tentación”, por Hernando (D’Amico); se entretejen luego “Tecuichpo Ichcaxóchitl”, “Aventuras en las Antillas”, “Moctezuma Xocoyotzin”, “Un solo camino. Tenochtitlan” y “Matrimonios”.

Momentos de horror emanan desde que Angélica Aragón destapa los oráculos de La Llorona y desmenuza la degradación sexual a la que es sometida Isabel de Moctezuma por el católico Cortés y cómo éste la comparte o literalmente la da de esposa a sus compinches, cual objeto multidesechable.

El plato láser “Confrontación” contiene, según Pável Granados, “no sólo una notable belleza, sino la más profunda narrativa al mostrar la caída de México Tenochtitlan que marcará para siempre a nuestra raza”. En una hora, se desencadenan los parlamentos “Muerte de Moctezuma”, “Las mujeres de Hernán Cortés”, “Catalina Suárez La Marcaida”, “Las matanzas de Cholula y del Templo Mayor”, “Noche triste”, “­Cuitláhuac y Cuauhtémoc”, “Expedición de las Hibueras”, “Muerte de Cuauhtémoc” y “Cortés en la corte española”.

Defensora de los derechos de la mujer, contraria al abuso sexual y el machismo, así como protagonista de obras teatrales sobre mujeres poderosas de la humanidad, Aragón buscó a Proceso para explicar el porqué decidió dar a conocer la historia de Isabel a 500 años de la caída de los mexicas.

“Inicialmente, el rescate del personaje de Isabel de Moctezuma para el teatro y de alguna manera también para la historia, lo hizo Hugo Argüelles hace 30 años con una obra que se llamó Águila Real, y él me dijo que me había escrito ese papel a mí. Yo traigo a cuestas este personaje desde entonces.”

El chihuahuense Aarón Hernán (1930-2020) personificó a Cortés.

Isabel de Moctezuma vivió 30 años durante el Virreinato. Tenía nueve cuando la casaron con su tío Cuitláhuac y llegó Cortés. Luego casó con Cuauhtémoc, colgado en 1525 por Las Hibueras. A la derrota, ella fue humillada por los conquistadores, quienes se la repartieron varias veces. Murió en 1550.

–No casó con Hernán Cortés, ¿verdad?

–No, pero él la viola y la toma como una concubina más cuando se le antoja. Producto de esa violación fue Leonor Cortés y Moctezuma, reconocida por bula papal. Los parlamentos de Isabel y Hernando están documentados.

Rememora que en el estreno que dirigió Maricela Lara hace tres décadas en el teatro Diego Rivera, con coros y concheros de Milpa Alta, un numeroso elenco y música del trovador Carlos Díaz Caíto (1945-2004), se quemaba copal y el escenario se inundaba con flores de nube (gypsophila paniculata), efectuando rituales shamánicos por los muertos rumbo al Mictlán.

“Y justo por entonces –recuerda Aragón– aparecieron los restos fúnebres de Isabel de Moctezuma, porque en un edificio de la calle de Argentina, que era parte del Hospital de Jesús y hoy de la SEP, aconteció lo típico. Hubo una fuga de agua, llamaron al plomero y dio con el féretro de Isabel con su testamento escrito en grafías latinas, pero firmado por ella.”

En un diálogo, Cortés (D’Amico) le dice a la hija de Moctezuma II:

Señora, yo pasaré a la historia como el gran héroe épico del siglo XVI y vos no sois más que una sombra.

“Mi tarea –explica Aragón–, mi labor, porque así me escogió el destino, es evitar que esa sombra desaparezca del todo, tratar de que la voz de Isabel se escuche, se conozca, máxime cuando se han dado una cantidad de circunstancias en el mundo que de alguna manera nos acompañan en esta búsqueda por equilibrar los puntos de vista en la historia de la conquista.”

Apunta dos hechos significativos: el que desde hace un mes se discuta la nueva Constitución de Chile, “comenzando el saludo a las sesiones legislativas en lengua mapuche, por la presidenta de la Convención Constituyente, la indígena Elisa Loncon”. Y segundo, “los descubrimientos en Canadá de 215 restos de niños nativos enterrados en terrenos de una antigua escuela católica de Kamloops, Columbia Británica, además de 751 fosas infantiles anónimas en el Colegio Residencial Indio Marieval, en la provincia de Saskatchewan” (mayo y junio, respectivamente). Expone la actriz:

“Para los cronistas, los mexicas eran una bola de salvajes a los que había que eliminar; muchos historiadores hoy defienden que los españoles nos tenían muy en cuenta y que los eclesiásticos eran bondadosos pues no esclavizaron a los indígenas y ayudaron a educar a los niños. Pero esa conversión religiosa fue a la fuerza, con el fin de borrar su cultura y lo que representaba. Los seres humanos sufrimos una gran pérdida con la conquista.”

México tampoco le da importancia política y cultural al idioma náhuatl como se merece, si bien “la sociedad sí va caminando en sentido correcto rumbo a la revaloración de lo que fuimos y seguimos siendo”. Concluye:

“Mi propósito es que resuene en el aire la voz de Isabel de Moctezuma el 13 de agosto, que México la conozca, que su voz repercuta en el cosmos. No soy portadora de la voz de toda la humanidad, del universo ni de nada; pero como dijo Einstein, la energía nunca se pierde, se transforma. Y la historia se está transformando. Este disco, entonces, quizá sirva para que México se dé cuenta que al relatar nuestra historia y nuestra cultura, las mujeres tenemos que hacerlo necesariamente con harto pulmón.”

Fuente: Proceso

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