Abarca fue visto en la zona de las fosas

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Familias de los 43 normalistas de Ayotzinapa hallan fosas y “campamentos” en una zona frecuentada por el ex alcalde de Iguala, José Luis Abarca

Por Alejandro Guerrero, El Sur especial para SinEmbargo

Al menos cinco nuevas posibles fosas clandestinas y tres lugares utilizados como campamentos de tortura del crimen organizado fueron localizados ayer por familiares de desaparecidos y el coordinador de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), Miguel Ángel Jiménez Blanco, cerca del paraje La Joya.

Una comisión de 10 familiares y el promotor de la UPOEG fueron guiados por un campesino de la zona a las inmediaciones del paraje La Joya, donde este último aseguró haber visto a miembros de la delincuencia.

El guía campesino reveló que el ex Alcalde perredista de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, y el ex Secretario de Seguridad Pública prófugo, Felipe Flores Velázquez, fueron vistos por campesinos y leñadores en las zonas de campamentos de la delincuencia donde tenían a gente secuestrada.

“Fue en mayo y junio cuando los vi por última vez que subieron para este lugar acompañados de policías municipales, subían casi todos los días”, relató un agricultor que reconoció que no lo denunció antes por temor, porque fue amenazado por miembros de la delincuencia que incluso le prohibieron a él y otros agricultores ir a sus parcelas de cultivo, las cuales abandonaron dos años, porque en el perímetro estaban los campamentos de los delincuentes, a donde llevaban a gente secuestrada.

“Muchas veces escuché los balazos y gritos de la gente”, dijo el campesino mientras apuntaba hacia una zona en la que afirmó que estaba el campamento de los delincuentes y donde cree que hay fosas clandestinas.

El punto al que se trasladó la comisión de padres y comunitarios, está un kilómetro arriba de la zona donde se han hallado fosas clandestinas por la Procuraduría General de la República (PGR), en el paraje La Joya, a unos 10 kilómetros del periférico poniente de Iguala. Esta zona que no había sido explorada por la comisión de búsqueda de la UPOEG está asentada entre cultivos de maíz en la falda del cerro.

El guía indicó que vio a sicarios de la delincuencia organizada cerca de sus parcelas, y que a los campesinos les prohibieron subir, ante la presencia de gente secuestrada.

En este lugar fueron hallados tres campamentos que se cree que se usaron recientemente grupos de la delincuencia organizada. Fueron hallados restos de basura de comida en la superficie y otros enterrados, también fueron localizadas prendas de vestir y calzado de mujer y de hombre.

Se hallaron tres puntos de vigilancia de los delincuentes, que construyeron de forma rudimentaria en las copas de los árboles, en donde se cree que vigilaban la llegada de otras personas y a los secuestrados.

En esta zona de más de un kilómetro cuadrado fueron encontrados cinco puntos como posibles fosas, las cuales serán excavadas por la Procuraduría General de la República (PGR).

El guía indicó que el punto en el que los miembros de la delincuencia organizada habrían asesinado a una pareja de jóvenes, los cuales cree que posteriormente fueron enterrados en fosas clandestinas.

También fueron ubicadas cinco presuntas fosas, porque la tierra luce que tiene poco tiempo de haber sido removida, por lo que se desconoce si fueron los delincuentes o las autoridades quienes hicieron las actividades de inspección y posible exhumación de restos humanos.

En la zona de búsqueda el promotor de la UPOEG, Jiménez Blanco reprochó la falta de apoyo de las corporaciones federales de seguridad pública, quienes se han negado a acompañarlos a éstas zonas en la búsqueda, y que persiste el temor de que aún haya miembros de la delincuencia organizada armados.

Reclamó el nulo trabajo de la PGR y de la Gendarmería Nacional para buscar a los 42 normalistas desaparecidos, así como de localización de posibles fosas, “sólo van atrás de nosotros esperando a lo que hagamos para que ellos actúen, pero en ningún momento los hemos visto tomar la iniciativa para ir a buscar fosas o a los estudiantes”, reclamó.

En las fosas de Monte Hored, donde en mayo la Fiscalía del estado (antes Procuraduría) exhumó los restos de 19 personas, fueron localizados algunos huesos, al parecer humanos, que aún permanecen en las fosas que la UPOEG también exploró en octubre.

En los trabajos de este domingo, la comisión de familiares de desaparecidos y la UPOEG supervisaron tres pozos artesianos cerca de la barranca del Tigre, donde se creía que miembros de la delincuencia habían arrojado cuerpos, pero los resultados fueron negativos.

Según víctimas de desaparición, ayer la PGR no realizó trabajos de excavación porque ya se fueron de vacaciones hasta el 6 de enero, y tampoco se vio vigilancia de policías federales ni de la Marina en la zona del hallazgo de fosas, donde la PGR exhuma restos humanos.

Abarca trajeado

Abarca visitaba zona de fosas

El ex Alcalde perredista de Iguala José Luis Abarca Velázquez y el ex secretario de seguridad pública prófugo Felipe Flores Velázquez, fueron vistos por campesinos y leñadores en las zonas de campamentos de la delincuencia donde tenían a gente secuestrada, reveló ayer un guía durante la búsqueda de fosas clandestinas en el paraje La Joya.

“Fue en mayo y junio cuando los vi por última vez que subieron para este lugar acompañados de policías municipales, subían casi todos los días”, relató un agricultor quien reconoció que no lo denunció antes por temor, porque fue amenazado por miembros de la delincuencia que incluso le prohibieron a él y otros agricultores ir a sus parcelas de cultivo, las cuales abandonaron dos años, porque en el perímetro estaban los campamentos de los delincuentes, a donde llevaban a gente secuestrada. “Muchas veces escuché los balazos y gritos de la gente”, dijo el campesino mientras apuntaba hacia una zona en la que afirmó que estaba el campamento de los delincuentes y donde cree que hay fosas clandestinas.

El campesino que el día de ayer fue el guía de un grupo de familiares de desaparecidos e integrantes de la UPOEG, narró que fue testigo de que delincuentes tenían a secuestrados en esos campamentos, y a los que cree que después de que sus familiares pagaban por su rescate, en muchos casos los mataban y sepultaban en fosas clandestinas.

Recordó que sus tierras las abandonó durante dos años porque los delincuentes lo amenazaron a él y otros agricultores de la zona y les exigieron para que dejaran de ir a la zona donde estaban los campamentos de los delincuentes, “aquí traían a la gente secuestrada, la tenían en los campamentos y en aquel árbol –dijo mientras apuntaba hacia al sur- había cuidanderos”.

Afirmó que vio al menos en dos ocasiones en mayo y junio al ex alcalde José Luis Abarca subir a los lugares de las fosas donde estaban los campamentos con personas secuestradas, “yo lo vi dos veces y aunque muchos dicen que no lo diga porque me van a partir la madre, de todos modos ya estamos hasta la madre, que estamos aguantando y que haya gente que siga diciendo que María de los Ángeles Pineda es una buena mujer”.

“Yo a veces me los topaba ya en la tarde cuando subían sus camionetas, pero uno ¿Qué podría decir? No los podía uno ni ver si no también me hubieran matado”, dijo José.

Mencionó que a esta zona de las fosas y los campamentos también subían los policías municipales en patrullas, y “también subía su director”, Felipe Flores Velázquez, “pero como esa estaba barrigón con trabajos subía y casi siempre se quedaba hasta allá en la camioneta, pero ese subía más seguido”.

“Un día que vine para mi tierra caminando escuché que hablaron y en eso yo me senté y me escondí en unos matorrales, cuando vi que ahí venía caminando Felipe Flores y atrás de él venían otros policías, y más atrás venía Abarca, ¿Cómo no lo voy a identificar si está chaparrito?”, detalló.

En una interrupción que hizo el promotor de la UPOEG, Miguel Ángel Jiménez Blanco expuso que José Luis Abarca se presentaba a esos lugares “cuando él se tenía que chingar a alguien de manera personal con sus propias manos, porque él tenía la capacidad de decir a ‘éste no me lo mates de ese yo me encargo’ y venía a ajusticiarse a algún cabrón”, y recordó el caso de Arturo Hernández Cardona quien según el testigo Nicolás Mendoza, fue asesinado directamente por el ex alcalde.

El guía mencionó el caso de un matrimonio, el de Isabel Sánchez y Luis, quienes le reclamaron al alcalde Abarca y lo culparon de la desaparición de su hijo Gael, un policía municipal, y le exigieron que se los regresara.

“Chabela” le gritó en la cara a Abarca “no seas hijo de tu puta madre y regrésame a mi hijo y Abarca sólo se empezó a reír” y al día siguiente, a las 7:00 de la mañana un grupo armado levantó al matrimonio, y de ellos no se volvió a saber nada. José vio en una ocasión al ex alcalde

José Luis Abarca en una casa, la cual señala a lo lejos en la cima de un cerro de la colonia San Miguelito, y dice que era utilizada para retener a los secuestrados por el grupo criminal Guerreros Unidos.

Fuente: El Sur/ Sin Embargo

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